México.- La nueva amenaza ciclónica se ubica al sur de Chiapas; es una zona de baja presión que a finales de semana podría evolucionar a ciclón tropical y que mantiene activo su seguimiento por los efectos que pudiera provocar en zonas ya de por sí “golpeadas” por lluvias torrenciales durante el fin de semana.
Da seguimiento a la temporada de ciclones tropicales 2025 en la sección especial de Línea Directa
El Centro Nacional de Huracanes (NHC por sus siglas en inglés) informó en su aviso de las 5:00 horas que esta amplia zona de baja presión se extiende frente a la costa del sur de México y parte de Centroamérica, y genera una extensa área de lluvias y tormentas eléctricas desorganizadas.
De acuerdo con el organismo con sede en Miami, las condiciones ambientales son favorables para un desarrollo gradual del sistema, por lo que podría formarse una depresión tropical hacia finales de esta semana o durante el fin de semana.
Por ahora, el sistema se mantiene casi estacionario, aunque los modelos prevén un desplazamiento lento hacia el noroeste en los próximos días, lo que lo acercaría progresivamente a las costas del sur y suroeste de México.
El NHC asigna a esta zona una probabilidad baja (10%) de desarrollo en 48 horas, pero moderada (50%) en los próximos siete días, lo que la convierte en una vigilancia activa ante un posible nuevo ciclón tropical.
*En caso de consolidarse como depresión o tormenta, recibiría el nombre de “Sonia”, convirtiéndose en el ciclón número 18 de la temporada 2025 en el Pacífico oriental, que ha mantenido una actividad superior a la media, con sistemas como Raymond, Priscilla y Octave, tres sistemas que “caminaron” juntos recientemente; dos de ellos muy cerca del litoral mexicano.

Este es el paso que han seguido los sistemas ciclónicos registrados hasta el momento en el océano Pacífico. El número 5, el único que ha tocado tierra. SMN.
Golpes durante la temporada de ciclones 2025
Hasta este martes 14 de octubre, solo el huracán Erick ha tocado tierra mexicana. Fue el ciclón número 5 de la temporada y tuvo un desarrollo considerado “explosivo” al alcanzar la categoría 4.
Se activó el 17 de junio y para el día 19 chocaba como un poderoso huracán mayor (categoría 3) en Oaxaca con vientos de 200 km/h. El sistema dejó daños considerables por vientos, lluvias, marejadas y, por desgracia, la pérdida de vidas.
Pero si algo ha demostrado la actual temporada de ciclones, es que no es necesario un choque directo de algún sistema para propiciar efectos adversos. Esto lo saben Baja California Sur, Sinaloa, Jalisco, Colima, Nayarit, Guerrero y Michoacán, estados a los que les ha llovido sobre mojado debido a las bandas nubosas expulsadas por diversos ciclones que se movieron paralelos a las costas.