México.- La depresión tropical Siete-E dio un paso más en su evolución y este viernes 24 de julio de 2026 se convirtió en la tormenta tropical Genevieve, el séptimo sistema con nombre de la temporada de ciclones del Pacífico 2026, mientras los pronósticos mantienen una expectativa de fortalecimiento acelerado que podría llevarla a convertirse en huracán durante el fin de semana.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), el sistema se localiza sobre aguas abiertas del océano Pacífico, lejos de territorio nacional, por lo que no existen alertas ni avisos costeros para México.
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“Genevieve” ya gana fuerza
En su reporte de las 15:00 horas (tiempo del centro de México), el NHC ubicó el centro de “Genevieve” se ubicó aproximadamente a 945 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero.

Probabilidades preliminares de ventos con fuerza de tormenta tropical de Genevieve. NHC-NOAA
La tormenta presenta vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora, con rachas superiores, mientras avanza hacia el oeste-noroeste a 20 km/h. Su presión mínima central es de 1001 milibares.
Los vientos con fuerza de tormenta tropical se extienden hasta 75 kilómetros desde su centro.
Pronostican rápida intensificación
El pronóstico del NHC mantiene un escenario favorable para que Genevieve continúe fortaleciéndose en los próximos días.
Los especialistas anticipan que este poder será impulsado por las cálidas aguas del Pacífico y condiciones atmosféricas favorables, por lo que se espera que alcance la categoría de huracán durante el fin de semana, con la posibilidad de seguir incrementando su intensidad posteriormente, y no se descarta que se acerque o toque el nivel de un sistema mayor de categoría 3.
Sin riesgo para las costas mexicanas
Pese a su fortalecimiento, “Genevieve” mantiene una trayectoria sobre mar abierto con desplazamiento hacia el oeste-noroeste, alejándose de las costas nacionales.
Por ello, no hay zonas bajo vigilancia ni advertencias para el litoral mexicano y, hasta el momento, el sistema no representa una amenaza directa para el país.
No obstante, las autoridades meteorológicas mantienen un monitoreo permanente de su evolución debido a la rapidez con la que podría intensificarse en las próximas 48 a 72 horas.
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