Ciudad de México.- Las comunidades y personas afrodescendientes sufren racismo y discriminación, pues no tienen un reconocimiento pleno dentro de la sociedad mexicana a pesar de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) las reconoció como la tercera raíz. En ese sentido la diputada federal Teresa de Jesús Mojica se congratuló por que la Comisión Permanente aprobó recientemente el punto de acuerdo para que el INEGI aplique un censo entre la población afrodescendiente, lo es un primer paso para el pleno reconocimiento del sector como parte de la sociedad mexicana.Entrevistada por Notimex, la secretaria de Asuntos Fronterizos Sur-Sureste de la Cámara de Diputados expuso que esas comunidades enfrentan en el país desconocimiento, racismo y discriminación.Mojica Morga señaló que en ese grupo social se viven altos niveles de marginación y para sacarlo de esas condiciones es necesario, primero, saber cuántos lo conforman, a fin de hacerlos beneficiarios de los programas sociales, de salud, de alimentación y de educación.Externó que además de la información y sensibilización social en general y de las instituciones públicas, desde las instituciones del Estado se deben crear políticas públicas que partan de la realidad de invisibilidad histórica en la que han vivido.La diputada federal aseveró que es obligación en términos de derechos humanos la restitución pública de la identidad de esas comunidades y sus aportaciones a la conformación sociocultural e histórica del país.Remarcó que por ese motivo es fundamental iniciar un proceso de inclusión de esos colectivos a nivel nacional mediante políticas públicas elaboradas siempre con la participación de los propios sujetos de derechos.Para que esas políticas públicas sean realmente efectivas, enfatizó, es indispensable elaborar diagnósticos que ofrezcan datos y elementos sobre los problemas relacionados con esa parte de la población.De ahí la importancia del conteo intercensal por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) pues de esa manera se sabrá con precisión cuántos son realmente.Dio a conocer que ese levantamiento se llevará a cabo a más tardar en agosto para lo cual se reunirán especialistas, organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos, así como investigadores, para elaborar varias preguntas para conocer su origen africano.Entre otros aspectos esos estudios deberán explicar la diversidad de los colectivos de ese origen en México, sus diferencias regionales, situación económica y vinculación entre apariencia física, color de piel y discriminación.Confió que posterior a ello se diseñen participativamente las políticas públicas tendientes a resolver los problemas de esa etnia y se planteen estrategias, acciones y actividades concretas para abatir la discriminación y la exclusión que enfrenta.Externó que ese objetivo se logrará mediante la promoción del reconocimiento y respeto a su identidad, historia y derechos, así como con su inclusión en el proyecto de país y el ejercicio de la igualdad real de oportunidades.La legisladora del Partido de la Revolución Democrática (PRD) refirió que según instituciones como el Colegio de México (Colmex), en el país viven cerca de 200 mil afrodescendientes, en tanto que la UNAM habla de 450 mil y los medios de comunicación aseguran que representan entre dos y nueve por ciento de la población total.Dijo que nadie sabe los números concretos e incluso quienes gobiernan desconocen dónde están y cuántos conforman esos pueblos y comunidades.Se sabe por las organizaciones civiles, prosiguió, que los estados de más población negra son Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, aunque también los hay en menor número en Tabasco, Campeche, Coahuila, Sonora, Durango y en otros estados. Insistió en que, no obstante, existe dificultad para su conteo en virtud de las políticas de desintegración identitaria fomentadas por los propios gobiernos, lo que hace que personas evidentemente “negras” no se identifiquen con su origen étnico y cultural remoto e inclusive inmediato.Subrayó que “saber cuántos y dónde se encuentra la población negra en el país no es una ociosidad, es un reconocimiento a sus derechos humanos y un primer paso para incorporarlos a los diferentes programas de educación, salud, servicios, agua, luz, caminos, actividades productivas, financiamientos, atención especial a mujeres, jóvenes, tercera edad y programas de desarrollo sustentable”.También, agregó, a las estrategias de impartición de justicia, becas, apoyos directos y programas de capacitación, entre otros aspectos importantes de desarrollo, que les permitan abatir las carencias y los rezagos sociales.Teresa de Jesús Mojica remarcó que con ello México también cumpliría con los acuerdos internacionales firmados en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre discriminación racial contra afrodescendientes.YRM
Urgen pleno reconocimiento de afrodescendientes en México
Enfrenta el sector pobreza, marginación y racismo
Fuente: Internet