Estados Unidos.- El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó la demanda presentada por el gobierno de México contra fabricantes de armas estadounidenses, argumentando que las empresas no pueden ser responsabilizadas por el tráfico ilegal de armamento hacia territorio mexicano. Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lamentó al decisión y recordó que existe una demanda paralela en Arizona.
La decisión, tomada por unanimidad, protege a las compañías bajo la Ley de Protección del Comercio Legal de Armas (PLCAA), que les otorga inmunidad frente a litigios relacionados con el uso criminal de sus productos.
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México había demandado a Smith & Wesson y Interstate Arms, alegando que sus prácticas comerciales facilitaban la venta de armas a intermediarios que posteriormente las traficaban a grupos criminales. Sin embargo, la Corte Suprema determinó que no había pruebas suficientes para demostrar que las empresas “ayudaron e incitaron” el tráfico ilícito.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lamentó la decisión del Tribunal Supremo y reiteró la postura de México sobre la necesidad de frenar el flujo de armas hacia el país. En declaraciones previas, Sheinbaum había señalado que el gobierno estadounidense cuenta con pruebas contundentes sobre el impacto del tráfico ilegal de armas en México, citando un informe del Departamento de Justicia de EU que revela que el 74% de las armas incautadas en México provienen de fabricantes estadounidenses.
Sheinbaum enfatizó que la demanda buscaba responsabilizar a las empresas por sus prácticas negligentes y que el gobierno mexicano continuará explorando alternativas legales para combatir el tráfico de armas.
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México mantiene otra demanda en Arizona
Cabe destacar que, a pesar del fallo de la Corte Suprema, México mantiene abierta una demanda paralela en Arizona contra distribuidores de armas, argumentando que sus prácticas comerciales han contribuido al tráfico ilegal. Aunque el resultado de este caso podría verse afectado por la decisión del Tribunal Supremo, el gobierno mexicano sigue insistiendo en la necesidad de mayores controles para evitar que las armas lleguen a manos de grupos criminales.