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¿Sabías que solo un refresco light en México no usa jarabe de maíz? Profeco revela cuál es

El jarabe de maíz es un edulcorante líquido que puede causar graves daños a la salud

¿Sabías que solo un refresco light en México no usa jarabe de maíz? Profeco revela cuál es
Imagen ilustrativa: refresco light | Internet

México.- Los refrescos son bebidas altamente con consumidas entre los mexicanos, pero no es un secreto que este tipo de productos tampoco suelen ser muy saludables, ya que aportan grandes cantidades de azúcar y otros endulzantes artificiales que a mediano y largo plazo pueden ser dañinos.

Es por esto que la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) realizó un análisis a diversas marcas de refrescos, buscando descubrir cuáles son las mejores opciones para los mexicanos. En este proceso la dependencia encontró que a pesar de que existen varias marcas light que reportan menores cantidades de azúcar, muchas de ellas incluyen algún grado de jarabe de maíz en su preparación, siendo este un ingrediente potencialmente dañino para la salud.

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Sin embargo, la Profeco  calificó a la Coca Cola Light como una de las opciones menos dañinas disponibles en el mercado, esto debido a que no incluye jarabe de maíz en sus ingredientes, es bajo en calorías, en azúcares y, además, no contiene conservantes.

¿Qué es el jarabe de maíz y cuáles son sus riesgos para la salud?

El jarabe de maíz es un edulcorante líquido obtenido a partir del almidón de maíz que se utiliza ampliamente en la industria debido a su bajo costo y capacidad para mejorar la textura y conservación de los productos. Este se emplea principalmente como sustituto del azúcar en diversos alimentos y bebidas, pero se sabe que puede causar graves daños a la salud, como lo son:

-Aumento de peso y obesidad: Su alto contenido de azúcares contribuye a un exceso de calorías, lo que puede favorecer el desarrollo de obesidad.

-Riesgo de diabetes tipo 2: El consumo frecuente se relaciona con una mayor resistencia a la insulina y un mayor riesgo de padecer diabetes.

-Alteraciones en el metabolismo de grasas: Puede elevar los niveles de triglicéridos y colesterol, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

-Hígado graso: Debido a la metabolización de la fructosa principalmente en el hígado, existe riesgo de acumulación de grasa en este órgano.

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-Mayor riesgo de síndrome metabólico: El consumo regular favorece la aparición de un conjunto de condiciones como presión arterial alta, glucosa elevada y exceso de grasa abdominal.

-Problemas dentales: La alta cantidad de azúcares puede favorecer la caries y otras enfermedades bucales.

Fuente: Linea Directa

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Alejandra Bedoya

Editor de Contenidos

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