México. En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se celebra cada octubre, la Revista del Consumidor de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dedica un artículo especial a este tema tan relevante, presentando información clave sobre los factores de riesgo y la prevención de esta enfermedad, con datos proporcionados por la Secretaría de Salud (SSa).
De acuerdo con la SSa, los factores de riesgo para desarrollar cáncer de mama se agrupan en cuatro grandes categorías: biológicos, ambientales, relacionados con la historia reproductiva y aquellos vinculados con el estilo de vida.
Factores biológicos
El sexo femenino es, por mucho, el factor de riesgo más importante, pues las mujeres tienen una mayor probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Además, el envejecimiento aumenta el riesgo, especialmente a partir de los 40 años. Otros factores biológicos incluyen el historial personal y familiar de cáncer de mama, la edad temprana de la menstruación (antes de los 12 años) y la menopausia tardía (después de los 52), así como tener un tejido mamario denso. También, ser portadora de los genes BRCA1 o BRCA2, que aumentan el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, es un factor relevante.
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Factores ambientales
La exposición a radiaciones ionizantes, especialmente durante el desarrollo y crecimiento (en el útero y la adolescencia), es otro riesgo significativo. Asimismo, el tratamiento con radioterapia en el área del tórax aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de mama.
Factores relacionados con la historia reproductiva
El hecho de no haber tenido hijos y el haber tenido el primer embarazo a término después de los 30 años, también son factores de riesgo. Además, las mujeres que reciben terapia hormonal en la perimenopausia o postmenopausia, especialmente durante más de cinco años, están más expuestas a este cáncer.
Factores relacionados con el estilo de vida
Una dieta rica en carbohidratos y baja en fibra, así como una alimentación que contenga altas cantidades de grasas trans y productos de origen animal, son factores que aumentan el riesgo. Además, la obesidad, especialmente después de la menopausia, y los hábitos sedentarios, como el consumo excesivo de alcohol y tabaco, son hábitos que también contribuyen a elevar las probabilidades de padecer cáncer de mama.
En este octubre, mes de la sensibilización sobre el cáncer de mama, Profeco subraya la importancia de estar informados sobre estos factores de riesgo y promueve una mayor conciencia sobre las medidas preventivas. Además, recuerda a las mujeres la importancia de realizarse estudios periódicos, como la mamografía, para detectar cualquier anomalía a tiempo y prevenir complicaciones mayores.