¡Que las deudas de este Buen Fin no sean eternas!

Que no te pase lo que a ellos: “Sigo pagando la pantalla que compré en 2016", confiesan

Por: Redacción16 de noviembre, 2018 Comentarios
Hay personas que adquirieron artículos en ediciones anteriores del Buen Fin y años después las siguen pagando (Cortesía)

Hay personas que adquirieron artículos en ediciones anteriores del Buen Fin y años después las siguen pagando (Cortesía)

Ciudad de México.- ¡Que las deudas de este Buen Fin no sean eternas!. Hay casos de personas que adquirieron artículos en ediciones anteriores del fin de semana más barato del año y años después las siguen pagando.

Es la situación de Arturo, que apenas está por liquidar la pantalla de 60 pulgadas que adquirió hace dos años en una tienda departamental durante El Buen Fin.

“Se me hizo una buena oportunidad, tenía buen precio y de otro modo no hubiera podido comprarla”, dice vía telefónica. En la octava edición de El Buen Fin, Arturo, de 39 años, tiene pensado regalar a su sobrina el televisor que acabará de pagar en unos días y planea adquirir una Smart TV, tal vez de 70 pulgadas.

Como él, 49% de quienes desean hacer una compra llegará con una deuda, según indica una encuesta de la reparadora de crédito Resuelve Tu Deuda.

“El Buen Fin se repite cada año, pero muchas personas no llevan un presupuesto y pareciera como si las ofertas les cayeran de sorpresa”, dice a Verne Juan Pablo Zorrilla, codirector de esta firma. “Además, 6 de cada 10 personas piensa gastar más de 5.000 pesos (unos 220 euros), lo que nos hace pensar que harán uso de crédito y préstamos para sus compras”, señala. En promedio, el salario de los encuestados no supera los 10.000 pesos (unos 435 euros).

Las ofertas a meses sin intereses son de las que más abundan en este evento. Según un informe del INEGI para la edición de el Buen Fin en 2017, el 46,8% de los comercios ofrecieron esta promoción, mientras que el descuento sobre el precio de venta normalmente se hace si se paga al contado. “Hemos visto casos de personas que aceptan plazos de hasta 48 meses (cuatro años) por bienes que al final terminan perdiendo su valor con el tiempo”, dice a Verne Ángel González Badillo, director de la Organización Nacional de la Defensa del Deudor.

González señala que ha visto más mesura en los consumidores conforme pasa el tiempo, pero aún se siguen haciendo compras por impulso. “Si se va a hacer uso de un esquema a meses, lo mejor es que se haga en el menor plazo: unos tres o cuatro y si se trata de bienes duraderos (como electrodomésticos), puede ser hasta doce meses, pero no más que eso”, recomienda, vía telefónica.

Aunque se trate de productos de larga duración, hay que tener mucho cuidado con los pagos. Leticia, una profesionista independiente de 27 años, adquirió con su pareja varios muebles y productos de línea blanca a meses sin intereses. “Una estufa, un refrigerador, una pantalla y un sillón para la casa”, detalla. “Pero tuvimos problemas económicos y dejamos de pagar y ahora no podemos con los intereses”, dice al teléfono.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), señala que estas ofertas solo funcionan cuando los usuarios son cumplidos con sus pagos, ya que un retraso provoca que se cobren intereses. “Quizá los pagos al momento de la compra se te hagan pequeños, pero la suma de pequeñas parcialidades puede dar como resultado una muy grande a la hora de pagar”, dice la dependencia.

Una situación similar le sucedió a Omar, un contratista de 25 años, que compró una motocicleta a 24 meses sin intereses en 2016 por un monto de 36.000 pesos. “Meses sin intereses, un pequeño descuento y sin dar enganche”, recuerda. “Lo malo es que se me juntó la deuda con una tarjeta de crédito y un préstamo personal y me atrasé. Tuve que pagar intereses”, dice. El total de sus deudas superaba los 60.000 pesos (unos 2.620 euros).

“Las ofertas a meses no son malas por sí mismas”, dice Zorrilla. “Son una herramienta que ayuda a las personas a hacer un mejor uso de sus recursos”, apunta. El directivo de la reparadora de crédito comenta que si una persona ahorra en un año el monto total de un producto y lo invierte, puede obtener un ingreso extra. Así, en caso de que se quede sin empleo u ocurra una emegencia, tiene el dinero para realizar los pagos. “En nuestra encuesta vimos que solo 35% de los que planean comprar lo hacen con un presupuesto o alguna preparación”, detalla.

Amelia tiene 29 años y arruinó su historial crediticio tras adquirir una pantalla en oferta hace cuatro años. “Era mi primer crédito y estaba muy contenta”, narra, vía telefónica. El precio original del equipo era de 16.000 y obtuvo un 25% de descuento, por lo que decidió adquirirla al contado, pero haciendo uso de un préstamo personal. “Poco después me quedé sin trabajo y no pude seguir pagando”, cuenta. “Se me vino encima una bola de nieve y aunque ya pagué, ahora no puedo acceder a otro crédito o a uno hipotecario”, comenta.

Según cifras oficiales, en 2018 participarán alrededor de 60.000 establecimientos y se esperan ventas superiores a los 97.000 millones de pesos, superando a las registradas en 2017 por un monto de 40.000 millones de pesos.

Fuente: El País

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