México.- Durante la primera quincena de septiembre de 2025, la inflación general anual en México se colocó en 3.74 %, según el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 141.181 puntos, lo que representa un incremento de 0.18 % respecto a la quincena anterior.
Sigue toda la información de México en nuestra sección especial de Línea Directa
Este comportamiento muestra una desaceleración respecto al mismo periodo de 2024, cuando la inflación anual fue de 4.66 % y la quincenal de 0.09 %. El dato actual confirma la tendencia descendente observada desde el cierre de 2022, cuando la inflación anual alcanzó 7.82 %, su nivel más alto en más de dos décadas.
Subyacente y no subyacente: ¿qué está detrás del aumento?
El índice de precios subyacente —que excluye productos de alta volatilidad y se considera un mejor indicador de la inflación estructural— aumentó 0.22 % en la quincena. Dentro de este, las mercancías subieron 0.23 % y los servicios, 0.20 %.
Por su parte, el índice no subyacente tuvo un crecimiento marginal de 0.03 %. Los productos pecuarios registraron un alza de 0.24 %, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno bajaron 0.04 %.
Contenido de Twitter
Educación y vivienda presionan al alza
Entre los productos genéricos con mayor incidencia en la inflación destacan los servicios educativos —como primaria y universidad— y la vivienda propia, cuyos precios aumentaron significativamente. En contraste, los servicios profesionales, la papa y otros tubérculos, así como el aguacate, presentaron reducciones.
La canasta de consumo mínimo, integrada por 170 productos y servicios esenciales, tuvo un incremento quincenal de 0.24 % y anual de 3.71 %, cifras inferiores a las registradas en el mismo periodo de 2024 (0.10 % y 4.47 %, respectivamente).
Contexto y perspectivas
El cierre de 2024 marcó una inflación anual de 4.21 %, la más baja en cuatro años, lo que refleja una recuperación gradual tras los picos inflacionarios postpandemia. Sin embargo, el comportamiento de precios en sectores clave como educación, vivienda y alimentos continúa siendo un reto para las familias mexicanas.
Especialistas recomiendan seguir monitoreando los componentes subyacentes y no subyacentes, ya que ofrecen señales más claras sobre la evolución de la economía y el impacto en el poder adquisitivo.