México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió este martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien declaró el lunes que le “parecería bien” lanzar ataques en México para frenar a los grupos delictivos. La mandataria dejó en claro que no se permitirá.
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“No va a ocurrir”, dijo tajante la mandataria durante la conferencia de este martes 18 de noviembre, donde recordó que en diversas conversaciones telefónicas con Trump, este ha sugerido enviar tropas estadounidenses para combatir el crimen organizado, pero México ha rechazado esa posibilidad de forma categórica.
¿Cuál es la postura oficial del gobierno mexicano?
Sheinbaum subrayó que la colaboración con Estados Unidos en materia de seguridad debe darse bajo principios claros: respeto a la soberanía, coordinación sin subordinación y operación exclusiva en territorio nacional por parte de autoridades mexicanas.
“Nos pueden ayudar con información que ellos tengan, pero nosotros operamos en nuestro territorio. No aceptamos una intervención de ningún gobierno extranjero”, afirmó.
La presidenta también mencionó que esta postura ha sido comunicada al Departamento de Estado y a legisladores como Marco Rubio, quienes han comprendido los límites de la cooperación bilateral.
Tras las declaraciones de Trump, Estados Unidos emitió un comunicado aclarando que solo intervendría si México lo solicitara, algo que Sheinbaum descartó rotundamente: “No lo vamos a pedir porque no queremos intervenciones de ningún gobierno extranjero”.
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¿Qué implicaciones tiene esta postura para la relación bilateral?
La mandataria recordó que la última vez que Estados Unidos intervino militarmente en México, el país perdió la mitad de su territorio. Por ello, insistió en que el apoyo internacional debe darse en términos de respeto mutuo y no de imposición militar.
“Sí queremos apoyo, pero no con tropas extranjeras. Eso es otra cosa”, concluyó.
La declaración marca un punto firme en la política exterior mexicana, en un contexto donde la cooperación en seguridad sigue siendo clave, pero debe mantenerse dentro de los límites constitucionales y diplomáticos.