México. Ante el aumento de tensiones en Medio Oriente, el Gobierno de México puso en marcha un operativo de asistencia para proteger a sus ciudadanos en la región, logrando la evacuación de mil 545 personas entre residentes y turistas. La estrategia, encabezada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), inició el pasado 28 de febrero y se ha desplegado mediante la coordinación de su red diplomática.
Las salidas se han concretado desde distintos países, entre ellos Irán, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Líbano, Jordania, Qatar y Bahréin, donde las embajadas mexicanas han trabajado en conjunto con autoridades locales para establecer rutas seguras. Este esfuerzo ha permitido que decenas de familias regresen al país o se trasladen a lugares más seguros ante la incertidumbre que prevalece en la zona.
La Cancillería destacó el papel del personal diplomático, quienes han brindado acompañamiento permanente a los connacionales, tanto en su salida como durante su estancia en estos países. A través de sus canales oficiales, la dependencia reconoció la labor de embajadores, cónsules y equipos de apoyo que han mantenido contacto directo con los mexicanos afectados.
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De manera paralela, el gobierno federal reiteró su llamado a evitar viajes a Medio Oriente mientras continúe la situación de riesgo, al tiempo que mantiene habilitados canales de comunicación en embajadas y consulados en diversos países de la región para atender cualquier solicitud de apoyo.
¿Qué ocurre con los mexicanos que permanecen en la región?
A pesar de las evacuaciones, las autoridades han confirmado que aún hay mexicanos que permanecen en Medio Oriente, ya sea por decisión personal o por circunstancias que dificultan su salida inmediata.
Atención consular y seguimiento permanente
Para ellos, la red consular continúa operando con seguimiento constante, brindando orientación, asistencia y protección. Incluso, como medida preventiva, la Embajada de México en Irán ha trasladado temporalmente sus operaciones a Azerbaiyán, garantizando así la continuidad de los servicios y la seguridad tanto del personal diplomático como de los ciudadanos mexicanos que aún se encuentran en la región.