Ciudad de México.- Tras insistir en la necesario hallazgo “con vida” de los desaparecidos
en México, la Plataforma de Víctimas del Movimiento por la Paz con
Justicia y Dignidad exige “dar identidad y reconocimiento a miles de
cuerpos y restos humanos, así como al derecho a la verdad, justicia y no
repetición.”En un comunicado se destaca que en el caso de los
desaparecidos de Nuevo León, la Plataforma de Víctimas del Movimiento
por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) -a la que se han integrado
Alfonso Moreno y Lucía Baca quienes buscan a su hijo Alejandro-; la
Agrupación de Mujeres Organizadas por los Ejecutados, Secuestrados y
Desaparecidos de Nuevo León (Amores) y Ciudadanos en Apoyo a los
Derechos Humanos, A.C. (Cadhac), participaron en la décimo séptima
reunión de trabajo con la Procuraduría General de Justicia del Estado de
Nuevo León.En este marco, ministerios públicos federales de la
dirección general de control de averiguaciones previas, personal del
programa de desapariciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y
el titular de Servicios Periciales de la Procuraduría General de
Justicia del Estado de Nuevo León se reunieron con familiares de
desaparecidos del MPJD, quienes han gestionado “algunas diligencias para
acelerar los mecanismos de recuperación de los restos y traslado de
Ulises, cuyo cuerpo fue localizado en octubre pasado.El MPJD
explica que en 2010, Ulises fue sacado de su domicilio en Miguel Alemán,
Tamaulipas; fue privado de su libertad y posteriormente asesinado. Su
cuerpo se encontró junto a los restos humanos de otras cuatro personas,
en los límites de Nuevo León y Tamaulipas. Se desconoce sobre lo
sucedido a Ulises y a las otras personas, debido que no se siguió una
línea de investigación por parte de los servidores públicos a quien le
correspondía dicha tarea. Los restos de las cinco personas fueron
inhumados en una fosa común luego de no haberles podido dar identidad.
Ulises fue encontrado porque sus padres dieron muestras de material
genético cuando Valentín, su hermano, desapareció en Tamaulipas en mayo
de 2010, de quien al día de hoy se desconoce su paradero.La
Plataforma de Víctimas del MPJD en Nuevo León insiste en incentivar las
acciones de búsqueda y profundizar en las líneas de investigación en el
caso del ejido de La Carbonera, N.L., donde se llevará a cabo una
exploración del terreno, pues en ese lugar “podían encontrarse
enterrados cuerpos humanos.” En 2012 se hallaron 900 restos humanos, de
estos se ha podido dar identidad a cinco personas reportadas como
desaparecidas. De diciembre de 2013 a febrero de 2014 se han encontrado
otros 4 mil restos más,” destacan.Asimismo, alertaron a las
autoridades sobre posible acción de bandas delictivas en los municipios
de Sabinas Hidalgo, Vallecillo, Cerralvo, Agualeguas y Parás.”La
localización de estas personas deja un fuerte cuestionamiento a la
Procuraduría General de la República, la Procuraduría General de
Justicia del Estado de Nuevo León y Tamaulipas, pues en ninguno de los
casos existió un protocolo de búsqueda para encontrarlos con vida ni
línea de investigación. El Ministerio Público Federal que encontró los
restos óseos de Ulises no realizó investigación alguna para conocer lo
sucedido a las personas y mucho menos trabajó para darle identidad a
quienes ahora están en una fosa común; su cuerpo aún no ha sido
entregado a su familia. Muestran poca articulación entre las
instituciones federales y estatales para realizar la búsqueda de
personas desaparecidas, carecen de protocolos eficaces,” finaliza el
MPJD.NE
Insisten familiares de desaparecidos en la aplicación de justicia y reparación del daño
La Plataforma de Víctimas del MPJD en Nuevo León insiste en incentivar las acciones de búsqueda y profundizar en las líneas de investigación en el caso del ejido de La Carbonera, N.L., donde se llevará a cabo una exploración del terreno.
Fuente: Internet