Coahuila. Casi dos décadas después de la explosión que marcó uno de los episodios más dolorosos en la historia minera del país, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) confirmó la identificación plena de dos trabajadores que permanecían atrapados en la mina Pasta de Conchos desde 2006.
Los restos corresponden a José Isabel Minjarez Yáñez y Ricardo Hernández Rocha, quienes representan las recuperaciones número 24 y 25 dentro del actual proceso de búsqueda encabezado por la paraestatal. La notificación oficial fue realizada por el Mando Unificado a sus familiares, quienes ahora iniciarán el protocolo de entrega digna.
El procedimiento cuenta con el acompañamiento de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el respaldo de la Fiscalía General de la República (FGR), así como del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN), el gobierno estatal y autoridades municipales de la región carbonífera. Las instancias federales aseguraron que el proceso se desarrolla bajo criterios de rigor científico, transparencia y respeto a las familias.
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Desde el pasado 20 de febrero, los responsables del operativo reiteraron ante los deudos el compromiso de continuar con la localización de los 38 mineros que aún permanecen sin recuperar, manteniendo la participación directa de la comunidad en cada etapa.
¿Qué avance representa esta identificación para las familias de las víctimas?
Para las familias, la confirmación de identidad significa un paso tangible en un proceso de justicia largamente esperado. Tras años de denuncias por abandono y exigencias para reanudar el rescate, cada identificación no solo permite cerrar un ciclo de incertidumbre, sino que también reafirma el cumplimiento del llamado Plan de Justicia en Pasta de Conchos, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, bajo el cual se garantiza acompañamiento integral y reparación.
Continuidad del plan de rescate
Las labores de recuperación retomaron fuerza en 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la reanudación formal de los trabajos. En julio de 2024 se logró la primera identificación en esta nueva etapa, y en septiembre de ese mismo año se firmó un acuerdo para asegurar la continuidad de las acciones más allá del cambio de administración federal.
La tragedia ocurrió el 19 de febrero de 2006, cuando una explosión dejó atrapados a 65 trabajadores en el yacimiento. Hoy, con 25 cuerpos identificados, las autoridades reiteran que la búsqueda continuará hasta localizar a todos los mineros pendientes, con la promesa de que cada familia pueda recibir a sus seres queridos con dignidad y justicia.