México.– La temporada de ciclones 2025 mantiene la atención dividida entre el Pacífico y el Atlántico. Mientras en el Pacífico se vigila la evolución de una zona de baja presión con potencial ciclónico que podría convertirse en el ciclón “Narda” entre el domingo y el lunes, en el Atlántico la tormenta tropical Gabrielle continúa su desplazamiento y se pronostica que se convierta en huracán el domingo.
Da seguimiento a la temporada de ciclones tropicales en la sección especial de Línea Directa
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) informó que Gabrielle se localiza esta mañana a unos mil 105 km al sureste de Bermudas, con vientos máximos sostenidos de 85 km/h y desplazamiento hacia el noroeste a 20 km/h.

Probable trayectoria de Gabrielle, que en unas horas alcanzará la categoría de huracán en el Atlántico | Foto: NHC
El pronóstico oficial indica que Gabrielle continuará fortaleciéndose gradualmente y podría alcanzar la categoría de huracán el domingo, para luego pasar al este de Bermudas entre la noche del domingo y el lunes.
También sugerimos leer: “Narda” se alista: baja presión eleva potencial ciclónico y pone en alerta al Pacífico
Aunque no hay alertas costeras vigentes, el NHC advirtió que oleaje elevado y corrientes de resaca peligrosas ya comienzan a sentirse en Bermudas y se intensificarán en las próximas horas.
Contenido de Twitter
En el Pacífico oriental, la atención se centra en una amplia área de baja presión al sur de Guerrero, que podría absorber la onda tropical número 33 y evolucionar a depresión tropical en las próximas 48 horas.
Tema destacado: “Narda” se hace esperar: el ciclón 14 podría llegar al Pacífico la próxima semana
De acuerdo con el pronóstico, esta baja presión tiene 60% de probabilidad de formación ciclónica en 48 horas y 80% en 7 días y, de consolidarse, se convertiría en el ciclón tropical número 14 de la temporada, y podría generar lluvias fuertes a intensas, vientos arrachados y oleaje elevado en Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Colima a partir del domingo.
Aunque ninguno de los sistemas representa peligro inmediato para costas mexicanas, autoridades recomiendan monitorear avisos oficiales, extremar precauciones en zonas de playa por el incremento en el oleaje y mantenerse atentos a posibles avisos de Protección Civil.