México.- La primera dama de México, Beatríz Gutiérrez Müller robó las miradas de la gente durante la ceremonia del Grito de Independencia en Palacio Nacional.
La esposa de Andrés Manuel López Obrador, portó con firmeza un vestido de color claro y vivos de colores hechos 100 por ciento por manos mexicanas; artesanos lo donaron para que lo luciera en la máxima fiesta nacional.
Pero ni el hecho que haya sido donado, es decir, que no le costara al pueblo o que hayan sido manos artesanas las que lo confeccionara, a diferencia de otros sexenios en donde usaban prendas de diseñador, lograron que la popularidad de Beatríz Gutierrez Müller fuera buena.
¿El motivo? La similitud del vestido con un postre, un “chocoflán”, que obviamente los internautas que la hicieron tendencia hoy en Twitter, no dejaron pasar.

Pero en gustos se rompen géneros, tendencias y gustos, y también hubo defensa para la primera dama; fueron aquellos que la felicitaron por su buen gusto, por su sobriedad, apoyar a los artesanos mexicanos y hasta por lo bella que se veía.