México.- Este jueves 4 de diciembre de 2025, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular la expedición de una Ley General de Aguas, así como las reformas a la Ley de Aguas Nacionales. Esto pese a los señalamientos de fast-track y las críticas de la oposición por la apresurada discusión y aprobación del dictamen.
La discusión en lo particular inició a las 20:20 horas del miércoles y terminó hoy a las 14:10 horas, siendo avalada con 324 votos a favor por parte de Morena, PT y PVEM, así como 118 sufragios en contra y dos abstenciones del PRI, PAN y MC.
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En el proceso se presentaron más de 500 reservas. De estas se aprobó un paquete de 18 que propusieron las bancadas de Morena, PT y PVEM, que aseguraron “atiende las inquietudes del sector agrícola”. Aunque las bancadas opositoras sostienen lo contrario.
Aprobados por 324 votos. Los artículos reservados en términos del dictamen y las modificaciones aceptadas por esta asamblea aprobado en lo general, y en lo particular, el proyecto de decreto por el que se expide la ley general de aguas y se reforman, derogan y adicionan diversas disposiciones de la ley de aguas nacionales. Pasa al Senado de la República para sus efectos constitucionales. Esta presidencia con fundamento en lo que dispone el artículo 93, numeral uno del reglamento de la Cámara de Diputados.
¿Qué sigue tras la aprobación del dictamen en la Cámara de Diputados?
Tras su aprobación en lo general y lo particular por parte de los Diputados, la minuta para la expedición de una Ley General de Aguas ha sido enviada al Senado de la República, donde se prevé que la mayoría del oficialismo la discuta en fast track.
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¿Qué busca la nueva Ley de Aguas?
De acuerdo con Efraín Morales López, director de la Conagua, la reforma tiene como propósito central recuperar la rectoría del Estado sobre el agua y frenar su mercantilización. “Con esta nueva ley, el agua deja de verse como una mercancía y se reconoce como un bien estratégico para el desarrollo del país”, afirmó el funcionario.
Con estos cambios, se espera una transformación en la forma en que se otorgan y supervisan concesiones, abriendo paso tanto a expectativas de mayor justicia hídrica como a inquietudes entre sectores agrícolas que dependen del riego para operar.