México. – Después de 72 horas de bloqueos en carreteras, aduanas y puentes fronterizos, el bloque oficialista de Morena en la Cámara de Diputados se perfila para conseguir frenar la escalada de las movilizaciones campesinas y de transportistas que han paralizado la movilidad en una veintena de estados.
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Los inconformes, agrupados en el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, exigen mejores precios para sus cosechas, modificaciones a la nueva ley de aguas impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y mayor seguridad en las vías de comunicación.
La presión de los cierres intermitentes obligó a abrir un canal de diálogo con la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez, aunque la interlocución ha sido tensa. En este escenario, la intervención de Ricardo Monreal y legisladores del PT se ha convertido en el puente para instalar mesas de trabajo con los líderes campesinos.
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¿Qué puntos están en disputa?
Uno de los temas más delicados es la redacción de la nueva ley de aguas, que plantea que las concesiones ya no puedan transmitirse entre particulares y deban regresar al Estado para su reasignación por parte de la Conagua. Los agricultores rechazan esta disposición porque, aseguran, les impediría heredar o vender sus tierras, restando valor a sus propiedades y vulnerando derechos adquiridos durante décadas.
En paralelo, el Gobierno se comprometió a agendar una reunión con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, para atender las denuncias de asaltos contra operadores de transporte de carga, una demanda central de los transportistas que se sumaron a las protestas.
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¿Qué papel juega la política en la negociación?
Las declaraciones de la secretaria de Gobernación, quien calificó las protestas como acciones con “tintes políticos” y mencionó la apertura de carpetas de investigación contra líderes campesinos, encendieron la inconformidad. Ante la polémica, Claudia Sheinbaum salió a matizar, asegurando que su gobierno no persigue a nadie por manifestarse y que no existen investigaciones abiertas contra los grupos movilizados.
La confianza, sin embargo, quedó resquebrajada. “Confiamos más en los legisladores que en la secretaria de Gobernación”, expresó Eraclio Rodríguez, dirigente del Frente y exdiputado federal del PT.