Ciudad de México.- A un mes del allanamiento en su domicilio particular y de lo que
consideran “omisiones” de las autoridades del Distrito Federal; la
Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra de la
Libertad de Expresión (FEADLE) y el Mecanismo de Protección para
Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría
de Gobernación del Gobierno Federal, Flor Maldonado y Rosa López,
interpusieron queja formal ante la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos, por “agresiones en contra de la libertad de expresión, acceso a
la justicia, debido proceso y seguridad jurídica”.
Ambas solicitan al Ombudsman nacional que “se investigue las
actuaciones por parte del Mecanismo de Protección a periodistas y la
Feadle por “no investigar los hechos denunciados”. Asimismo piden que se
emita una recomendación por hechos violatorios a derechos humanos.
Ambas reporteras señalan a la CNDH que son beneficiarias, en conjunto
con otros integrantes de la revista Contralínea, de las medidas
cautelares 252-14 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), otorgadas en julio de 2014 a raíz del allanamiento a las
oficinas de este medio de comunicación, hecho en el que fueron
sustraídas computadoras y archivos periodísticos.
“Somos, asimismo, beneficiarias del Mecanismo de Protección a
Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (en adelante
Mecanismo), de la Secretaría de Gobernación (Segob), al que ingresamos
en mayo de 2015. Como una medida particular para nuestra seguridad, nos
fue entregado un botón de pánico, dispositivo que también se asignó a
otros miembros de la revista Contralínea”, explicaron.
El martes 8 de septiembre, entre las 8:40 y las 19 horas, una persona
o personas desconocidas ingresaron al domicilio de Maldonado y López
(reporteras de Desinformémonos y Contralínea, respectivamente). Entonces
nadie se encontraba en el domicilio de donde fueron extraída
documentación periodística y dos computadoras.
“Quien o quienes irrumpieron en el domicilio de las reporteras
hurgaron además en archivos periodísticos, directorios y documentos
personales y fiscales”, agregaron.
Maldonado se percató del allanamiento y robo, por lo que presionó el
botón de pánico “pero no funcionó”. Finalmente, se comunicaron con el
operador 8 de la empresa privada que el gobierno federal contrata para
la operación de este servicio. Luego de informarle lo ocurrido, el
operador envió a dos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del
Distrito Federal (de nombres José Luis Medina Jiménez, suboficial, y
Moisés Hernández Hernández, policía segundo, a bordo de la patrulla D5
214 G1) al domicilio de las reporteras. Los uniformados realizaron
únicamente la inspección ocular y sugirieron a Flor Maldondado acudir al
ministerio público a presentar la denuncia de hechos; refirieron que
ellos no podían hacer nada más, pues únicamente pueden intervenir ?en
casos de flagrancia?.
Luego de varios intentos, Flor Maldonado logró establecer contacto
con el personal del Mecanismo de Protección de Periodistas con el
funcionario Roberto Reyes. Flor Maldonado le comentó lo sucedido y le
solicitó apoyo para la gestión de peritos que pudieran acudir a su
domicilio a tomar evidencia, como huellas digitales, fotografías,
registros, etc. Él le comentó que no era posible pues ellos no tienen
facultad de gestión y tampoco de investigación. El funcionario se limitó
a decirle que le enviara copia de la averiguación previa en cuanto la
tuviera, pues sólo entonces el Mecanismo podría intervenir.
Un día después del allanamiento y robo referidos, personal de la
Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la
Libertad de Expresión (en adelante Feadle), dependiente de la
Procuraduría General de la República (PGR) arribó al domicilio de las
reporteras a solicitud de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a
fin de realizar las diligencias para la investigación a fondo de los
hechos delictivos.
Además de la inspección ocular, el personal encabezado por el
licenciado José Manuel Maldonado, agente del ministerio público, realizó
los peritajes en dactiloscopia, criminalística y fotografía
correspondientes. Ahí mismo, Elva López ?en calidad de testigo, según lo
determinó el agente del ministerio público? y Flor Maldonado rindieron
su declaración de hechos, en presencia de su abogada Karla Micheel
Salas.
Al término de las diligencias, los funcionarios de la FEADLE les
proporcionaron el folio del acta circunstanciada en la que constan los
hechos (149/FEADLE/2015), misma que se comprometieron a elevar a rango
de averiguación previa en una semana.
A un mes de haber ocurrido los hechos, la Feadle no ha elevado a averiguación previa el acta circunstanciada.
Derechos humanos, feminicidios, desapariciones y desapariciones
forzadas, movimientos sociales y educación, son algunas de las líneas de
investigación periodística de Flor Maldonado. Actualmente labora para
la revista electrónica Desinformémonos, en la que, entre otras, da
seguimiento al tema de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la
Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero.
Las líneas de investigación que sigue Elva Mendoza son megaproyectos
de inversión, devastación ambiental, transgénicos y destrucción de
patrimonio.JE
Denuncia en CNDH allanamiento y agresiones a Desinformémonos y Contralínea
Ambas solicitan al Ombudsman nacional que "se investigue las actuaciones por parte del Mecanismo de Protección a periodistas y la Feadle por "no investigar los hechos denunciados".
Fuente: Internet