México.- Un joven empresario cambió el rubro de su negocio durante esta cuarentena convirtiendo su discoteca en un comedor comunitario para dar a los más necesitados un servicio de ayuda.
El dueño de una discoteca en Jalisco, Olegario Hernández Paniagua y otros ocho voluntarios, atienden a 280 personas al día, la mayoría personas indigentes o de muy escasos recursos.
Esta cerró sus puertas a la diversión por la pandemia como medida implementada por las autoridades, pero el dueño vio una oportunidad de innovar y de ayudar a su prójimo.

A dos semanas de haber cerrado ya estaba entregando despensas cuando un transeúnte le tomó una foto que se viralizó.
Otros se sumaron a esta causa apoyando al empresario, hasta formar un comedor comunitario que hoy trabaja de lunes a viernes de 12 a 4 de la tarde y lleva el mismo nombre que la discoteca de la cual es socio: ‘Dembow’.
Desde el 23 de abril, las puertas de este comedor están abiertas para dar de comer al hambriento y necesitado, tanto personas que han perdido sus empleos por la pandemia, como migrantes e indigentes, hasta familias completas.