Tlaxcala.- En Tlaxcala la tradición de enterrar a los muertos en panteones y no incinerarlos, como empieza a ser costumbre en algunas ciudades, no ha variado en los últimos años.De acuerdo con empresas funerarias, el costo de una incineración y la velación del cuerpo es mucho más económico que un entierro tradicional, pero sólo 10 por ciento de las personas eligen esta última modalidad.Arturo Sánchez, personal de la gerencia de Funerales Monserrat, señaló, en entrevista, que un evento funerario completo, “contando terreno en el panteón nueva o cripta, con ataúd y todo el servicio es mucho más caro que una incineración”.En promedio una incineración ya con una urna básica cuesta alrededor de seis mil pesos, incluyendo el servicio velatorio, si este se realiza en la casa de los deudos, apuntó.”El precio se incrementaría sólo si los familiares desean una urna más bonita de madera fina, la cual costaría entre dos mil y dos mil 500 pesos”, acotó.Pero ello sólo si desean conservar las cenizas, “ya que algunas familias prefieren depositarlas en el mar o el bosque para que la persona esté en contacto con la naturaleza”.En este sentido, dijo, “también hay personas que hacen altares en sus domicilios para tener a su familiar en casa o colocan las cenizas en nichos de iglesias”.En cambio un entierro tradicional incluye ataúd, algunos con costos de hasta 20 mil pesos, además del terreno que pueden llegar a costar más de 50 mil pesos, “dependiendo de la zona he conocido de espacios en panteones desde siete mil 500 pesos hasta 80 mil pesos”.El empresario indicó que “este 10 por ciento de personas que han optado por utilizar la incineración no ha aumento en los últimos años”, debido a las tradiciones y costumbres propias de la entidad que es mayoritariamente católica.Por otra parte, en comunidades como Acuitlapilco, Atlahapa y Ocotlán, todas pertenecientes al municipio de Tlaxcala, la tradición invariable es acompañar a la familia de la persona fallecida durante el trayecto de su casa a la iglesia para que el muerto sea velado de cuerpo presente.Este recorrido se hace siempre acompañando al cortejo con música de mariachi, sin importar que las exequias tengan una duración de varias horas.Más tarde, la familia de la persona fallecida ofrece una comida para amigos y demás familiares, donde se ponen de acuerdo para el “novenario”, que es el tiempo de los nueve días que se rezará un rosario para alivio del alma del difunto.JE
Continúan en Tlaxcala costumbres en tema de entierros mortuorios
En Tlaxcala la tradición de enterrar a los muertos en panteones y no incinerarlos, como empieza a ser costumbre en algunas ciudades, no ha variado en los últimos años.
Fuente: Internet