Perú. – El Congreso de Perú aprobó este jueves 6 de noviembre una moción que declara persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en rechazo a sus declaraciones sobre la situación política peruana y el asilo otorgado a la exprimera ministra Betssy Chávez.
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¿Qué motivó la decisión del Congreso peruano?
Con 63 votos a favor, 34 en contra y 2 abstenciones, el Pleno del Congreso peruano aprobó la Moción del Orden del Día N.° 19057, impulsada por legisladores de diversas bancadas, en la que se acusa a la mandataria mexicana de “inaceptable injerencia en los asuntos internos del Perú”. El pronunciamiento fue acompañado por un mensaje oficial en redes sociales:
“¡El Perú se respeta! El Congreso de la República aprobó declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum”.
¿Cuál es el contexto del conflicto diplomático?
La tensión entre ambos países se intensificó luego de que el Gobierno de México otorgara asilo político a Betssy Chávez, ex primera ministra del expresidente Pedro Castillo, quien enfrenta un proceso judicial por su presunta participación en el intento de autogolpe de Estado ocurrido en diciembre de 2022. Chávez se encuentra actualmente en la embajada mexicana en Lima, lo que ha generado críticas por parte del Congreso peruano, que considera esta acción como una ofensa al sistema democrático nacional.
¿Qué postura ha asumido México?
Aunque el Gobierno mexicano ha defendido el asilo como parte de sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y protección diplomática, las declaraciones de la presidenta Sheinbaum en favor de Chávez fueron interpretadas por el Congreso peruano como una intromisión directa en asuntos soberanos. La moción aprobada busca expresar un rechazo formal a lo que consideran una política exterior intervencionista.
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La figura de “persona non grata” es una expresión diplomática que, si bien no implica una ruptura formal de relaciones, sí representa un deterioro significativo en el vínculo bilateral. En meses anteriores, Perú ya había manifestado su inconformidad con el Gobierno mexicano por el respaldo a Pedro Castillo tras su destitución, lo que derivó en tensiones diplomáticas y llamados a consulta de embajadores.