México. Hace 45 años se sentaron las bases de lo que hoy conocemos como Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores, mejor conocido como Fonacot. Su origen responde a la necesidad de apoyar a la clase trabajadora con acceso a financiamiento para la adquisición de bienes y servicios, buscando elevar su calidad de vida y la de sus familias.
El primer paso formal se dio el 2 de mayo de 1974, con la publicación de un decreto presidencial que constituyó un contrato fiduciario denominado Fondo de Fomento y Garantía para el Consumo de los Trabajadores. Esta medida atendió las demandas canalizadas por el Congreso del Trabajo y representó un esfuerzo del Gobierno Federal para brindar respaldo económico concreto a los trabajadores.
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Desde sus inicios, la institución otorgó créditos destinados a la compra de bienes y servicios, fortaleciendo el bienestar de los trabajadores y generando un impacto directo en sus familias. Con el paso del tiempo, este enfoque social se consolidó como eje central de su operación, posicionando al Fonacot como un actor clave en la política laboral y financiera del país.
De fideicomiso a organismo público descentralizado
El 24 de abril de 2006, Fonacot dejó su figura de fideicomiso para convertirse en un organismo público descentralizado mediante la Ley del Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores. Ahora cuenta con personalidad jurídica, patrimonio propio y autosuficiencia presupuestal, y está sectorizado en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Esta transformación le permitió ampliar su capacidad operativa y consolidar su papel como facilitador del acceso al crédito formal para los trabajadores, reforzando su misión de desarrollo integral y apoyo económico.
¿Qué beneficios ofrece actualmente el Fonacot?
Hoy en día, el Fonacot promueve el acceso a financiamiento competitivo para la adquisición de bienes y servicios de calidad, fomentando la mejora del nivel de vida y el crecimiento del patrimonio familiar de los trabajadores. Gracias a estas acciones, millones de empleados en México pueden acceder a créditos y otros servicios financieros que contribuyen a su bienestar económico y social.