Ciudad de México.- En la comunidad de Atempa, de Chilapa de la Montaña baja de Guerrero,
los productores de terciopelo y cempasúchil cortan las flores en la
madrugada para mantenerla frescas, con el fin de que llenen con su olor y
colorido los altares y tumbas del Día de Muertos.
A 20 minutos de la cabecera municipal, se ubica el poblado de Atempa
con un clima fresco, ideal para el cultivo de esta flor que con
facilidad crece en estas tierras y que más de 30 familias se dedican a
cultivar esas flores empleadas para adornar estos días de muertos.
En los patios de las pequeñas casas construidas de block, tabiques o
de madera, hay flores de cempasúchil o pequeñas hectáreas de cultivo que
ante el problema de la sequía, los productores con cuatro o tres meses
de anticipación cultivaron la flor de terciopelo o cempasúchil.Los
hermanos Modesto y Eliseo Meneses García, quienes están a cargo de su
pequeña empresa Productores de Flores de Atempa, señalaron que desde
niños, además de sembrar el maíz, cebolla y rábano, sus padres también
se dedican a cultivar la flor de terciopelo.
Con una producción de mil 500 rollos de terciopelo, compuesto cada
rollo o manojo como ellos le llaman de 60 flores, se envía el 90 por
ciento al puerto de Acapulco para su venta durante el 31 de octubre y
los días 1 y 2 de noviembre por la celebración de los fieles difuntos.
El 10 por ciento del resto de la producción se queda en el municipio
de Chilapa, a donde acuden personas de Tixtla, Chilpancingo y otros
municipios de la montaña baja a comprar el terciopelo que se vende a
precios más económicos.
Este año, también enviarán una pequeña producción de esa flor al municipio de San Luis Acatlán.
Cada año, la siembra de flor de terciopelo aumenta en un 10 por
ciento y este año en más de media hectárea, para lo cual Modesto Meneses
estimó un cultivo de mil 500 rollos.
Al día le dedican más de ocho horas de trabajo, para que esté con un
mejor color y sea de calidad, pero también depende mucho de la semilla,
que debe de ser de calidad, para aplicarle los químicos, un buen abono y
el riego diario.
Modesto Meneses explicó que la flor de terciopelo por ser delicada,
hay que tratarla con amor y para cortarla lo hacen a las 03:00 o 4:00 de
la mañana, para tener una flor fresca, o a partir de las 18:00 horas,
cuando el clima esta fresco.
?Si se corta en la tarde será una flor débil y si se almacena así
será una flor que no durará mucho al momento de trasladarse; para
almacenar la flor hay que cortarla en la madrugada, para que se conserve
mejor?, comentó.
La meta de los productores de flor de terciopelo de Atempa es
incrementar su mercado, pues cuando iniciaron este negocio familiar
comercializaban 300 rollos y ahora se ha incrementado a mil 500 en la
temporada.
La venta del rollo o manojo de la flor de terciopelo se vende entre
45 a 60 pesos, pero los productores de Atempa, aseguraron que ellos
ofrecen una flor de calidad y un buen color.
?Siempre trabajamos para sacar una buena calidad de flor para vender,
usamos la mejor semilla, el color de nuestra flor es el más pedido
cuando vienen a aquí en nuestra comunidad?, dijo.
?Vienen compradores de Acapulco y hacen su pedido desde antes de que
empezamos a cortar, para que también vayan comparando precios?, agregó
Eliseo Meneses.
Los hermanos Meneses utilizan una base de madera para colocar las
flores de terciopelo, que van cortando, y una vez que se llena o
calculan alrededor de 60 flores, hacen los rollos y los suben a una
camioneta para distribuirlos al puerto de Acapulco y demás lugares.
Después del 2 de noviembre, indicaron que la flor de terciopelo se
empieza a secar y su tallo se empieza a poner negro, es por eso que se
tiene que cortar antes de que concluya el festejo del día de muertos,
porque además ya la gente no la compra.
Por su parte, el productor de flor de cempasúchil, Mario Meneses
García en su tierra ha sembrado más de tres mil plantas que están listas
para empezar a cortar y bajar a la cabecera de Chilapa a vender por el
día de muertos.
Junto con su familia, sus tres hijos y su esposa, Mario empieza a cortar la flor y la desprende de las planta.
Dijo que la pura flor que corta, la utilizan para elaborar cadenas, que en el mercado la venden en 100 hasta 120 pesos.
Y también elaboran rollos de flor de cempasúchil que se vende a 60
pesos y el día 2 de noviembre, el precio baja hasta 25 y 20 pesos.
Cada semana, Mario se dedica a fumigar para que pueda ofrecer una flor con un buen color y de calidad.
Con cuatro o tres meses de anticipación, también empieza a sembrar la
flor de cempasúchil y hace una inversión de cuatro a cinco mil pesos.
?Tenemos que primero que sembrar el pachole, (raíz de la flor de
cempasúchil) y después de 20 días que ya creció, la sembramos y se corta
entre el 29 y 30 de octubre para venderla para el día de muertos?.
Desde hace 25 años, Mario Meses se dedica a la siembra de la flor de
cempasúchil y cuando termina la temporada, siembra rábanos, col y otras
frutas y legumbres para mantener a su familia.
Chilapa, tierra de productores de flores de cempasúchil y terciopelo
A 20 minutos de la cabecera municipal de Chilapa, se ubica el poblado de Atempa con un clima fresco, ideal para el cultivo de esta flor que con facilidad crece en estas tierras y que más de 30 familias
Fuente: Internet