México.- Si por motivo de la pandemia de COVID-19 tuviste que cambiar la fecha de tu boda por la iglesia católica, y lograste que fuera en fecha próxima de la Nueva Normalidad, debes tomar varios factores que tendrán que tomar como pareja, tus invitados y padrinos.
Antes que nada es muy importante que prepares para el ajuar de novios un delicado, elegante y combinable cubrebocas, ya que es uno de los requisitos más importantes para que la boda se pueda realizar.
Y este será obligado también para todos tus acompañantes, y para el novio y la novia, estar separados 1.5 metros de distancia, por lo que tampoco estaría mal que los lugares se definieran con tiempo y horas antes de la boda para que la iglesia se vea uniforme y no se note “tanta soledad”.
Los padrinos de arras, lazo, anillos, y todos los que se sumen, tendrán que llevar dichos objetos bien limpios, desinfectados y en cajas o charolas especiales para evitar el mayor contacto con ellos.
Las corbatas, joyas, tocados, entre otros ornamentos, estarán prohibidos ya que son reservorios del virus.
Y si de recuerdos se trata, evita que sean los tradicionales, en esta ocasión y para mantener seguros a quienes te acompañarán en este importante evento, opta por botecitos de gel antibacterial, cubrebocas, y termómetros que podrás decorar de manera sencilla para que sean utilizados, en caso de requerirse.
Los sacerdotes deberán estar debidamente cubiertos con su cubrebocas o careta protectora, quizá algunos utilicen guantes para el momento de ofrendas y la comunión, y en todo momento deberá guardar su distancia.
Recordemos que las iglesias han abierto sus puertas, pero solo mientras las medidas sanitarias sigan, lo harán pero solo para un 30 por ciento de su capacidad total.
Tómalo en cuenta para que tu boda sea si bien, más íntima, también más segura y pensando en todos.