Al momento

México

Bodas de oro, pero antes cumplirá con su trabajo en construcción

Antonio González, trabajador de la construcción, festejará el próximo 6 de septiembre su quincuagésimo aniversario de bodas.

Línea Directa | La información al momento
La información al momento | Línea Directa

Redacción.- Los rayos del sol de mediodía caen sobre la humanidad de Antonio González, trabajador de la construcción que labora con entusiasmo como si fuera a contraer nupcias y de hecho, en breve celebrará sus bodas de oro.Han transcurrido unos 23 años desde que Antonio empezó a trabajar en la construcción, y a punto de festejar el próximo 6 de septiembre su quincuagésimo aniversario de bodas, recuerda que junto con su esposa Amparo procrearon 10 hijos.Antonio hace una pausa en sus labores para platicar con el reportero de Notimex, quien de lejos lo ha visto trabajar y calcula que tendrá unos 70 años de edad, ?tengo 75?, dice con cierto orgullo, don Toño, quien ahora contabiliza 37 nietos.La vida no ha sido fácil para Antonio, pero al lado de su esposa Amparo, ha sido placentera, pues aún recuerda que en su natal Jalisco se dedicaba a labores del campo, lo mismo que en Nayarit, en donde, después de casarse, radicó por algunos años.Antonio, quien en su juventud cultivó y cosechó maíz, frijol, sorgo y cacahuate, entre otros, decidió mudarse a esta frontera y junto con sus 10 hijos, emprender una nueva aventura, trabajando en lo que encontraba, lo más fácil para él fue la construcción.El reportero pregunta y por qué no seguir en labores del campo en Tijuana, trabajo en el que según su decir, le dedicó 40 años de su vida, y la respuesta no tiene mayor dificultad, ?aquí no hay cultivos, no tengo tierras, no hay temporal?.Y abunda en esta repuesta al considerar las condiciones de una región como la de Tijuana, Baja California. ?Aquí a veces ni zacate sale con las lloviznitas que caen, pero ahí en Nayarit llueve diario, con tormentones que ya la tierra está impuesta a mucha agua?.Ante ese panorama, Antonio se dedicó a la construcción que en el pasado era redituable, pero que poco a poco ha ido perdiendo ?hay mucha competencia y está escaso el trabajo, hay se va manteniendo uno, porque muchos se defienden, muchos defienden su dinero?.Antonio refiere que la clientela está en lo suyo, buscando lo más económico ?a ver quién se los hace más barato, por más barato que los haga uno, más quieren. Si yo pido 35 mil pesos por un trabajo, dicen yo te aviso, yo te telefoneo?.Obviamente no le llaman, ?van a ver a otro y que les da el mismo presupuesto, le dicen fulano me lo hacía en 30 y se me hacía mucho y si aquel (el otro constructor) tiene necesidad del trabajo dice, bueno, en 30 te lo hago, y pues ya no regresa conmigo?.Reside en la zona aledaña al Aguaje de la Tuna, donde tiene su principal clientela ?hay una cosa, que por más barato que cobre uno, como yo y Toño (su hijo, también constructor) somos los que les cobramos un poco más barato y de todos modos se les hace mucho?.De cualquier forma, se baja lo más posible ?a veces se basa uno a cobrar barato porque dice uno, me rinde el trabajo, traigo buen equipo, pronto lo voy a hacer y otra gente que no tiene equipo de trabajo, sabe que va a durar más tiempo trabajando se va más arriba?.La más dura competencia es cuando llegan los equipos profesionales, ?a los que les sale caro es a los que agarran un ingeniero, un contratista y que nomás esos contratistas llevan mozos y ellos hacen el trabajo y los inges nomás viendo la obra?.Antonio espera que los 10 hijos, algunos de ellos que viven en el norte de California acudan el 6 de septiembre a sus bodas de oro, y espera recibirlos con una olla de birria que él mismo cocinará, como cuando eran niños.A algunos de sus hijos él les enseñó el oficio de la construcción, el más cercano su hijo Antonio, quien es su vecino y con quien se coordina para hacer trabajos en conjunto.Aún recuerda cuando un amigo llegó a contarle que había visto a su hijo en plena faena de la construcción, ?me dijo que estaba construyendo una iglesia, y como no le creí fui a ver en donde me dijo que estaba trabajando y efectivamente lo vi, ahí estaba?. Antonio dijo que cuando vio a su hijo trabajar, se dijo para sí mismo, ?qué valor tiene mi hijo, que tiene poco tiempo trabajando y ya se aventuró a hacer una construcción como esta. Para quien sabe trabajar todo es fácil, al que no sabe, todo es difícil?.Con sus 75 años, se siente todavía lleno de vigor y entre sus más recientes trabajos está el colado de una azotea. Por ahora trabaja como ayudante de su hijo Antonio, quien construye un galerón de unos 70 metros cuadrados y ya instalan las dalas para el colado.La charla de Antonio es amena, conserva aún su forma de hablar como jalisciense, y su mente por ahora está en el próximo festejo de sus 50 años de matrimonio, con los preparativos propios de esta celebración que espera compartirla con sus 10 hijos y 37 nietos.JE

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Liz Douret

Liz Douret

Editor de Contenidos

Liz Douret

Ver más

Al momento

Suscríbete a nuestro boletín

Para tener la información al momento, suscríbete a nuestro boletín en el tendrás las últimas noticias de Sinaloa, México y el mundo.