México. El arranque de 2026 volvió a encender las alertas en el sector pecuario mexicano. Los registros oficiales muestran que el gusano barrenador del ganado mantiene una tendencia ascendente en el acumulado nacional, con un repunte notable durante las primeras semanas del año, especialmente en el sur y sureste del país, regiones donde la plaga ha encontrado condiciones favorables para persistir.
Los datos más recientes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en coordinación con la Secretaría de Agricultura, revelan que entre la primera y la segunda semana epidemiológica de enero el número total de casos confirmados aumentó de 13 mil 217 a 13 mil 335. El incremento, de 118 nuevos registros en apenas siete días, refleja una presión constante sobre las autoridades sanitarias y los productores.
Te puede interesar leer: “Se ha batallado con el gusano”: Plagas afectan los cultivos en Sinaloa; temperaturas no ayudan
El comportamiento de la plaga no ha sido homogéneo. Veracruz lideró el aumento semanal con 32 casos adicionales, seguido por Chiapas, que sumó 29, y Oaxaca, con 23. También se notificaron nuevos reportes en Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y el Estado de México. En contraste, entidades como Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Morelos y Jalisco no registraron cambios, mientras que Tamaulipas, Michoacán y San Luis Potosí reportaron variaciones marginales.
En términos históricos, el mapa de afectación prácticamente no se ha modificado. Chiapas continúa encabezando la lista de estados con mayor número de casos acumulados, seguido por Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Tabasco. Este bloque territorial configura un corredor sanitario en el sureste y la región del Golfo de México, donde el clima y las condiciones ambientales han favorecido la presencia recurrente del gusano barrenador.
A pesar del aumento en el acumulado, los indicadores de casos activos muestran una tendencia distinta. Al cierre de la primera semana de enero se contabilizaron 492 casos en curso, una cifra muy por debajo del máximo alcanzado a mediados de diciembre de 2025, cuando se superaron los mil 100 registros activos, lo que apunta a un impacto positivo de las estrategias de control.
¿El aumento de casos significa que la plaga está fuera de control?
Las autoridades sanitarias sostienen que no. De acuerdo con Senasica y la Secretaría de Agricultura, el crecimiento del total histórico responde a la suma de registros pasados y no a una expansión desbordada del brote actual. La reducción de casos activos y la concentración del 95.7 por ciento de ellos en solo nueve estados permiten una atención focalizada, con mayores probabilidades de contención efectiva.
Estados libres y refuerzo de la vigilancia sanitaria
En un frente paralelo, las dependencias federales informaron que Jalisco, Morelos, Nuevo León y Querétaro ya son considerados territorios libres del gusano barrenador, resultado de una intervención oportuna. Al mismo tiempo, zonas como Tamaulipas y el norte de Veracruz permanecen bajo vigilancia intensiva, con acciones que incluyen control directo en campo y la liberación de moscas estériles, una estrategia clave para salvaguardar la sanidad animal y mantener la viabilidad del comercio ganadero dentro y fuera del país.