Michoacán.- Este viernes, los padres de familia de los alumnos de la escuela “Vicente Guerrero” de la comunidad de la Nueva Jerusalén, del municipio de Turicato, se reunirán con funcionarios del gobierno estatal para acordar las condiciones en las que podrían regresar a clases e iniciar el ciclo escolar, los más de 200 niños y jóvenes de este plantel.
Emiliano Juárez Damián, vocero de los padres de familia, señaló que la
propuesta de gobierno para que los niños sean llevados a una escuela del
municipio vecino de Puruarán, “no es posible en primer lugar por la
distancia, y en segundo porque hemos platicado con los maestros de allá y
nos dicen que los grupos están saturados”.
De esta forma, dijo, plantearán en la reunión de este viernes que el
gobierno estatal adquiera un predio ubicado entre La Ermita y la
comunidad conocida como La Injertada, a fin de tomar una decisión e
instalar aulas provisionales ahí, para evitar confrontaciones.
Juárez Damián señaló que en ese lugar podría empezar a trabajarse para
después construir el edificio definitivo en donde continuarán sus
estudios formales más de 200 niños de prescolar, primaria y
telesecundaria.
En este sentido, el padre de familia dijo que en la comunidad se vive
una situación de tensa calma y desmintió que haya sido firmado o acordó
de manera verbal o por escrito un pacto de no agresión entre los grupos
en disputa, como difundió en días pasados a través de un
boletín de prensa el gobierno del estado.
Aseguró que las amenazas y hostilidades de los seguidores del líder
religioso Martín de Tours, siguen siendo la constante para los
habitantes de este lugar, por lo que existe temor de que de un momento a
otro se desate la agresión.
Por otro lado, el grupo disidente de Martín de Tours se pregunta por qué
no ha habido detenidos ni sanciones para quienes derribaron
intencionalmente la escuela el pasado 06 de julio, ante la mirada de
policías, funcionarios de gobierno y medios de comunicación.
El gobierno del estado ha reiterado que este hecho no quedará impune,
pero las investigaciones no han avanzado a más de 30 días de los hechos,
e incluso ha trascendido que el llamado “obispo” Martín de Tours, se ha
negado a declarar ante el Ministerio Público, pese a que es señalado
como el autor intelectual.