México. Debido a que no logran controlar la pandemia de COVID-19, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, impusieron multas de hasta 10 salarios mínimos y cárcel de hasta 36 horas, a quien no use cubrebocas en lugares públicos.
Además con el regreso al semáforo rojo en el estado, los negocios volvieron a cerrar, tras abrir el 1 de julio.
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El uso del cubrebocas será obligatorio para quienes estén en la calle, en parques, plazas comerciales, mercados, supermercados, utilicen el servicio del transporte público, entre otros.
Las sanciones serán impuestas por un juez calificador. La acción legal será primero un apercibimiento, luego se procederá con cárcel de hasta 36 horas o una multa de hasta mil 350 pesos.
Tuxtla Gutiérrez registra más mil 800 casos positivos de COVID-19. Mientras que a lo largo del estado suman 4 mil 358 personas contagiadas y se contabilizan 327 defunciones.