Ciudad de México.- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente del
Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Peter Maurer, urgieron a
los gobiernos a acatar el derecho humanitario durante los conflictos
armados, ya que hasta la misma guerra tiene reglas.
“Ya basta, es suficiente, incluso la guerra tiene sus reglas”, afirmó
Ban en un encuentro con la prensa ofrecido junto con Maurer en la sede
de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra.
“En los conflictos armados que tienen lugar en Afganistán, Irak,
Nigeria, Sudán del Sur, Siria y Yemen, los combatientes infringen las
normas de humanidad más fundamentales”, deploró Maurer.
Por primera vez, la ONU y el CICR lanzan una advertencia conjunta en
la que se refirieron al impacto brutal que tienen los conflictos armados
sobre los civiles e instaron a que se tomen medidas concretas y
urgentes para abordar el sufrimiento y la inseguridad.
“El mundo se encuentra en un punto de inflexión” , observó Ban quien
subrayó que es necesario juzgar a los autores de graves violaciones del
derecho internacional humanitario como los ataques deliberados contra
civiles, médicos, ambulancias e instalaciones médicas.
“Rara vez hemos visto tantas personas desplazándose, tanta inestabilidad, tanto sufrimiento”, dijo Maurer.
“Cada día nos enteramos de casos de civiles que mueren o resultan
heridos debido a la violación de las normas básicas del derecho
internacional humanitario con total impunidad”, agregó Maurer.
“La inestabilidad se extiende y el sufrimiento aumenta. Ningún país puede permanecer ajeno a esta situación?, observó.
Con respecto a la guerra en Siria, Ban dio la bienvenida a las
pláticas lideradas por Estados Unidos y Rusia realizadas en Viena el día
de ayer y manifestó su deseo de que se logre un cese al fuego en el
país y que se logre una transición política en la que los sirios decidan
su futuro.
Con respecto a si el presidente sirio Bashar al Asad debe o no
quedarse en el poder, Ban señaló que “el futuro de un país no se debe
basar en un hombre”.
Tanto Ban como Maurer en repetidas ocasiones han instado Al Assad a
permitir el acceso de ayuda humanitaria y poner fin al sufrimiento de la
población civil.
El llamado de hoy es un fuerte reclamo que ambos hacen especialmente a
Damasco para garantizar el acceso de asistencia humanitaria a los más
vulnerables especialmente la que se encuentra en zonas sitiadas por las
fuerzas militares.
En la declaración conjunta, la ONU y el CICR señalan que unos 60
millones de personas en todo el mundo han tenido que dejar sus hogares a
causa de los conflictos y la violencia, la cifra más alta después de la
Segunda Guerra Mundial.
“Los conflictos se han vuelto más prolongados, lo que significa que
un gran número de personas desplazadas pasan años alejadas de su casa,
de sus comunidades y de sus medios de sustento”.
“Ante esta flagrante inhumanidad el mundo ha respondido con una
parálisis preocupante”, dijo Ban, en clara referencia al fracaso del
Consejo de Seguridad de la ONU para adoptar resoluciones en el caso de
la guerra en Siria, especialmente las que abogan por referir el caso a
la Corte Penal Internacional debido al veto de Rusia y China.
“Esa actitud contradice la mera razón de ser de Naciones Unidas”, reconoció.
“El mundo debe reafirmar su humanidad y respetar los compromisos asumidos en virtud de la ley humanitaria internacional”.
“Hoy hablamos con una sola voz para instar a todos los estados a
adoptar medidas inmediatas y concretas que permitan aliviar el
sufrimiento de los civiles”, cita la declaración.
Ambos dirigentes subrayaron que la ONU y el CICR ocupan un lugar
único como testigos de las consecuencias de los enfrentamientos y por
tanto hicieron hincapié en que “el principio de humanidad es un elemento
central de la Carta de las Naciones Unidas y del cometido y la misión
del CICR”, un principio que está lejos de aplicarse en las zonas de
conflicto.FG
‘Ya basta, es suficiente, incluso la guerra tiene sus reglas’: ONU
"Ya basta, es suficiente, incluso la guerra tiene sus reglas", afirmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Fuente: Internet