Ucrania. Este domingo se cumplen 34 años del peor accidente en materia nuclear de la historia, al explotar la planta de Chernóbil, en el norte de Ucrania, que en ese momento pertenecía a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
El 26 de abril de 1986 se registró la tragedia en dicha planta nuclear ubicada a 3 kilómetros de la ciudad de Prípiat, a 18 km de la ciudad de Chernóbil y a 17 km de la frontera con Bielorrusia.
Es considerado el peor accidente nuclear de la historia, y junto con el accidente nuclear de Fukushima en Japón en el año 2011, como el más grave en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares (accidente mayor, nivel 7). También es incluido entre los grandes desastres medioambientales de la historia.
Te puede interesar: ¡Impresionante! Granizada en la India causa daños en 5 mil 500 viviendas
Hasta el momento las causas del accidente han sido una controversia. Existe un consenso general en que desde el día anterior se venía realizando una prueba que requería reducir la potencia, durante la cual se produjeron una serie de desequilibrios en el reactor 4 de esta central nuclear.
Estos desequilibrios desembocaron en el sobrecalentamiento descontrolado del reactor nuclear y en una o dos explosiones sucesivas, seguidas de un incendio generalizado.
Las explosiones volaron la tapa del reactor de 1200 toneladas de peso, y expulsaron grandes cantidades de materiales radiactivos a la atmósfera, formando una nube radiactiva que se extendió por Europa y América del Norte.
La cantidad de dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio, erbio, aleaciones de circonio y grafito expulsados, materiales radiactivos y/o tóxicos, se estimó que fue unas 500 veces mayor que la liberada por la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causó la muerte de 31 personas en las siguientes dos semanas y llevó al Gobierno de la Unión Soviética a la evacuación de urgencia de 116 mil personas, provocando una alarma internacional al detectarse radiactividad en al menos 13 países de Europa central y oriental.
Después del accidente, se inició un proceso masivo de descontaminación, contención y mitigación que desempeñaron aproximadamente 600 mil personas denominadas liquidadores en las zonas circundantes al lugar del accidente. Se aisló un área de 30 km alrededor de la central nuclear conocida como zona de alienación, que aún sigue vigente.
Dos empleados de la planta murieron como consecuencia directa de la explosión y otros 29 fallecieron en los tres meses siguientes. Unas mil personas recibieron grandes dosis de radiación durante el primer día después del accidente.
En total, 600 mil personas recibieron dosis de radiación por los trabajos de descontaminación posteriores al accidente. Cinco millones de personas vivieron en áreas contaminadas y 400 mil en áreas gravemente contaminadas.