Treinta y cinco años después del asesinato de monseñor Oscar
Arnulfo Romero, el Vaticano reconoció que hubo una campaña para denigrar
al religioso centroamericano, cuya beatificación estuvo bloqueada en la
época de Juan Pablo II y reivindicada en la nueva era de Francisco, que
lo considera un modelo para América Latina.
Asesinado en San Salvador cuando oficiaba misa el 24 de marzo de 1980
por un francotirador contratado por la ultraderecha, monseñor Romero
fue tildado tanto en los últimos años de su vida como después de muerto
de ser “un desequilibrado”, “un marxista”, un “títere manipulado por
curas de la teología de la liberación que le escribían sus encendidos
sermones” contra la oligarquía, las injusticias sociales y la represión
en su país.
Acusaciones, denuncias y críticas lanzadas por diplomáticos, políticos, religiosos y hasta cardenales.
BS
Vaticano reconoce que se intentó denigrar a monseñor Romero
Treinta y cinco años después del asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero, el Vaticano reconoció que hubo una campaña para denigrar al religioso centroamericano, cuya beatificación estuvo bloqueada en la época de Juan Pablo II
Fuente: Internet