Ciudad de México.- Los zimbabuenses le llaman “BJ”: el mote breve de un bloguero anónimo
que ha ganado extensa fama con la revelación de las triquiñuelas del
presidente, Robert Mugabe, y sus adláteres, en vísperas de las
elecciones del próximo 31 de julio.
En un país en el que los periodistas topan con una fuerte
censura y en el que una crítica a Mugabe puede acarrear penas de cárcel,
una página de la red social Facebook filtra, en un goteo diario, los
trapos sucios del partido del presidente, la Unión Nacional Africana de
Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF).
“BJ” es Baba Jukwa -que significa “Espíritu Ancestral de Papá”
en el idioma local shona- y tiene acceso a lo que varios analistas
consideran información sólo al alcance de altos manos de la ZANU-PF.
“Es casi un Robin Hood”, dice a Efe, en conversación telefónica
desde Johannesburgo, Piers Pigou, experto del laboratorio de ideas
International Crisis Group (ICG).
“Lo que está promoviendo es algo inédito en Zimbabue: la promesa
de rendición de cuentas”, resalta Pigou.
Baba Jukwa, representado en Facebook con la imagen de un anciano blanco,
calvo y con bigote, se considera un crítico dentro de la ZANU-PF.
Así, “BJ” suele airear las reuniones del politburó de estilo
soviético del presidente -en el poder desde 1980- y sus intrigas
palaciegas.
Amparado por el anonimato, el escurridizo informante, al que algunos
definen como el “Julian Assange” (creador de la web Wikileaks)
zimbabuense, ha llegado a divulgar las medicinas que toma Mugabe, de 89
años, e incluso los supuestos planes de su partido para amañar los
próximos comicios modificando el censo electoral.
Y ha ido más allá: Baba Jukwa ha publicado números de teléfono
de altos oficiales de los servicios de inteligencia y de la Policía, de
trabajadores del Palacio Presidencial y hasta del polémico ministro de
“Indigenización”, Saviour Kasukuwere, blanco habitual de las invectivas
del bloguero.
El propio Kasukuwere, que vela por la preeminencia de los negros
del país en el control de empresas y propiedades, ha admitido recibir
medio centenar de nuevas llamadas al día tras la publicación de su
número en la página de “BJ”, creada el pasado mes de marzo.
A principios de julio, Baba Jukwa aseguró haber formado parte de la
comitiva que recibió a Mugabe a su vuelta de Singapur, adonde el
mandatario había acudido para recibir tratamiento médico.
“Me sorprendería que (Mugabe) tratara de dar unos pocos mítines, porque,
honestamente, el viejo está grave”, escribió entonces.
Esta información se corroboraría después a través del portavoz
de la ZANU-PF, Rugare Gumbo, quien precisó que el presidente zimbabuense
participaría en una decena de mítines durante el tiempo restante hasta
la llamada a las urnas, este 31 de julio.
De ser así, Mugabe hablaría ante su público en cincuenta actos
menos que su principal rival, Morgan Tsvangirai, líder del Movimiento
por el Cambio Democrático y actual primer ministro en el Gobierno de
coalición creado tras las violentas elecciones de 2008, en las que
murieron unos 200 de sus seguidores.
Los 250.000 “Me gusta” que tiene la página de “BJ” dan idea de su amplia
legión de admiradores y lo convierten en una fuente de información más
popular que cualquier periódico local.
El mes pasado, el diario independiente “Newsday” admitió, en un
editorial, que “sería ingenuo ignorar lo que este personaje de Facebook
dice mientras (el país) se encamina hacia unas elecciones clave”.
“Creo que es popular por la falta de apertura del autoritario
régimen de Mugabe, en el que los ciudadanos no tienen oportunidad de
expresarse libremente ni pedir cuentas a sus líderes sin temor a
represalias”, apunta el analista político Pedzisai Ruhanya.
Hay quien cree que hay más de un escritor tras el rostro
invisible de Baba Jukwa pero, sea quien sea, podría estar en peligro
porque el incordio que causan sus revelaciones a la todopoderosa,
ZANU-PF, tal y como ha advertido más de un lector preocupado.
“Por favor, ‘BJ’, cuídate, viejo, porque eres muy preciado para
la familia de Zimbabue”, comenta uno de sus seguidores, quienes ahora
incluso temen ser objetivo ellos mismos de ataques por su orientación
política.
Para Pigou, del ICG, no hay duda de que la página “ha provocado un considerable malestar en la sede de la ZANU-PF”.NE
Un bloguero anónimo contra Mugabe en vísperas de las elecciones en Zimbabue
En un país en el que los periodistas topan con una fuerte censura y en el que una crítica a Mugabe puede acarrear penas de cárcel.
Fuente: Internet