Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que instruye a bancos y reguladores financieros a revisar con mayor rigor la ciudadanía y estatus migratorio de sus clientes, medida que podría impactar directamente en el envío de remesas hacia países como México.
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Orden ejecutiva y supervisión bancaria
La disposición establece que las instituciones financieras deberán reforzar sus mecanismos de identificación para detectar riesgos asociados a clientes que carezcan de estatus legal en el país. Según la Casa Blanca, la medida busca evitar que personas deportadas dejen créditos sin pagar y que las transferencias internacionales sean utilizadas para actividades ilícitas como narcotráfico, terrorismo o lavado de dinero.
Uno de los puntos señalados es el uso del Número de Identificación Personal del Contribuyente (ITIN), herramienta que migrantes sin seguro social emplean para abrir cuentas o solicitar créditos. Bajo la nueva orden, estas operaciones estarán sujetas a mayor vigilancia.
Impacto en las remesas y reacción del sector
Aunque la orden no obliga a los bancos a recopilar datos de ciudadanía de todos sus clientes, sí aumenta la presión sobre reguladores y entidades financieras para identificar operaciones vinculadas a migrantes indocumentados. Esto podría dificultar el envío de remesas, que representan una fuente vital de ingresos para millones de familias en México y América Latina.
La industria bancaria había advertido que controles más estrictos implicarían altos costos operativos y ajustes complejos en sus sistemas. Sin embargo, el gobierno estadounidense defendió la medida como parte de su estrategia para blindar el sistema financiero.
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La orden ejecutiva de Trump endurece la supervisión bancaria en Estados Unidos y coloca bajo mayor escrutinio las remesas enviadas por migrantes. Aunque no se trata de una prohibición directa, el nuevo esquema podría complicar el acceso a servicios financieros para quienes carecen de ciudadanía o residencia legal.