Estados Unidos. El presidente de Donald Trump aseguró que la operación militar emprendida por Estados Unidos contra instalaciones nucleares de Irán fue determinante para frenar una escalada internacional que, según afirmó, pudo haber derivado en una “Tercera Guerra Mundial”. Durante un evento en la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que la decisión de actuar respondió a un riesgo inminente relacionado con el desarrollo nuclear iraní.
Trump afirmó que, de no haberse ejecutado la ofensiva el año pasado, Teherán habría alcanzado la capacidad de fabricar un arma nuclear, lo que incrementaría significativamente el peligro de un conflicto a gran escala. Bajo ese argumento, defendió la intervención como una acción preventiva para proteger la seguridad global.
La operación, denominada “Martillo de Medianoche”, contempló el uso de bombarderos estratégicos B-2 para atacar puntos clave del programa nuclear iraní. El mandatario subrayó que, aunque su intención no es iniciar una guerra, durante años ha seguido de cerca el avance tecnológico de Irán en materia nuclear.
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En su discurso, también lanzó cuestionamientos hacia países aliados como Japón, Corea del Sur y China, al considerar que deberían respaldar con mayor firmeza a Washington, especialmente por su dependencia del petróleo que transita por el estratégico Estrecho de Ormuz.
Asimismo, criticó la postura del primer ministro británico Keir Starmer, quien ha dejado claro que Reino Unido no participará en un conflicto armado. Esta posición coincide con la de la OTAN y la Unión Europea, que han descartado involucrarse directamente en una confrontación con Irán al no formar parte de sus compromisos militares.
¿Por qué Estados Unidos justificó los ataques contra Irán?
La administración de Estados Unidos argumentó que la ofensiva fue una respuesta al avance del programa nuclear iraní y al riesgo de que el país estuviera cerca de desarrollar armamento atómico, lo que representaría una amenaza directa para la estabilidad internacional.
Alertas internacionales sobre el programa nuclear iraní
Previo a la operación, el Organismo Internacional de Energía Atómica había advertido sobre el crecimiento sostenido de las reservas de uranio enriquecido en Irán, con niveles cercanos al 60%, aproximándose al umbral requerido para uso militar. Este escenario fue uno de los factores que, según Washington, motivaron los ataques a instalaciones estratégicas como Fordow y Natanz, consideradas piezas clave en el desarrollo nuclear iraní.