Estados Unidos.- Mientras Estados Unidos sigue debatiendo si el control de armas es o no una medida efectiva, las tragedias siguen ocurriendo a lo largo y ancho del país, pues una semana después del tiroteo en una escuela de Uvalde, Texas, se ha notificado que una menor de edad cometió un terrible crimen durante una pelea doméstica en Orlando.
Según reportes, los hechos ocurrieron el pasado domingo 29 de mayo, a las 11:49 de la noche, en el complejo residencial Jernigan Gardens Apartments, en la cuadra 1400 de Mercy Drive. Allí dos mujeres, quienes se dice eran vecinas, se agredían físicamente, cuando de pronto una de ellas, identificada como Lakrisha Isaac, tomó una bolsa que tenía una pistola dentro y se la pasó a su pequeña hija de 10 años, quien presenciaba todo el altercado.
Sin necesidad de intercambiar palabra, la menor recibió el arma que le entregó su madre de 31 años, y la accionó contra su vecina, a quien disparó en dos ocasiones. Después de esto la víctima, a quien se identificó como Leshun Denise Rodgers, de 41 años, fue llevada al Centro Médico Regional de Orlando; sin embargo, horas más tarde perdió la vida.
Actualmente la policía de Orlando investiga las circunstancias en las cuales la niña de 10 años disparó y terminó con la vida de una mujer que peleaba con su madre. De momento la menor se encuentra bajo la custodia del Departamento de Niños y Familias de Florida y a la espera de que la fiscalía estatal determine si presentarán o no cargos en su contra. Por otra parte, la madre fue arrestada bajo cargos de homicidio involuntario, negligencia infantil, contribuir a la delincuencia de un menor y asalto agravado con un arma de fuego.
Este caso una vez más conmociona al pueblo estadounidense, pues semana tras semana se están registrando homicidios terribles en varios estados del país. Y lo más impactante de todo es que la mayoría de ellos han estado protagonizados por adolescentes o jóvenes adultos. Ahora bien, aunque difícil calcular la cantidad de armas de fuego en manos privadas, un estudio publicado por Annals of Internal Medicine en febrero reveló que 7.5 millones de adultos estadounidenses adquirieron un arma por primera vez entre enero de 2019 y abril de 2021.
Finalmente, hay que destacar que parte de la comunidad y los dirigentes en Estados Unidos consideran que los constantes ataques violentos y masacres infundadas obedecen a el fácil acceso que se tiene en el país al armamento bélico. Esto ha llevado a que se ponga sobre la mesa la necesidad de una ley de regulación de armas y verificación de antecedentes, pero lamentablemente esto no ha sido posible, precisamente porque los senadores republicanos tratan de silenciar esta discusión y aseguran que no es la respuesta adecuada a la situación.