Redacción.- Un incendio en un club nocturno de Brasil ha dejado un saldo de 245 muertos y un número indeterminado de heridos de acuerdo con informes policiacos.
Esta madrugada el incendio se desató durante un evento en una discoteca de la ciudad brasileña de Santa María dejando cifras de víctimas mortales que han ido en ascenso desde el incidente.
Ante tal situación la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff
anunció que dejará a un lado su agenda en Chile que mantenía por la
cumbre Celac-UE y regresará a su nación para acudir a la ciudad de los
hechos.
Las cifras fueron divulgadas por el comandante del Batallón de
Operaciones Especiales de la Policía Militarizada del estado de Río
Grande do Sul, Cléberson Bastianello, en una rueda de prensa en el
Centro Deportivo Municipal, a donde los cuerpos están siendo trasladados
para su identificación.
Bastianello admitió que las tareas de remoción en los escombros de la discoteca Kiss aún no han concluido, por lo que también pueden ser retirados más cuerpos del local.
El número de heridos aún no ha sido oficialmente establecido, pero algunas fuentes oficiales citaban inicialmente cerca de 200.
Además de los centros médicos de Santa María, ciudad ubicada a 286
kilómetros de Porto Alegre, la capital regional, los heridos han sido
trasladados a hospitales de municipios vecinos.
“Hemos movilizado todo el estado. Pusimos a disposición hospitales de
diversas ciudades, incluyendo Canoas, Santo Angelo y Santa Cruz. Todos
están colaborando para ofrecer la mejor atención posible”, afirmó el secretario de Salud de Río Grande do Sul, Ciro Simoni.
El incendio ocurrió en una discoteca de Santa María, en el sureño estado
de Río Grande do Sul, fronterizo con Uruguay y Argentina, en la que se
realizaba una fiesta de los estudiantes de diferentes cursos de la Universidad Federal de Santa María.
De acuerdo con algunos testigos, el fuego comenzó hacia las 02:30 hora
local (04:30 GMT), cuando el cantante de la banda que se presentaba usó
una luz de bengala para ofrecer un espectáculo pirotécnico y las chispas
alcanzaron la espuma utilizada como aislante acústico en el techo del
establecimiento.
Las llamas provocaron pánico entre las más de mil personas que estaban
en la discoteca que corrieron hacia las puertas de salida, en donde
algunas murieron pisoteadas.
La dificultad en la evacuación causó varias muertes por asfixia.
Según el delegado de la Tercera Comisaría de Policía Civil en Santa
María, Sandro Meinerz, la mayoría de las personas murió por inhalación
de humo al no conseguir salir a tiempo del lugar.
El gobernador de Río Grande do Sul, Tarso Genro, lamentó la tragedia en
un mensaje colgado en su cuenta de Twitter y anunció que visitará hoy la
ciudad.
CHG