Estados Unidos. El paso de un tornado por el norte de Texas dejó un rastro de destrucción en la ciudad de Mineral Wells, donde estructuras colapsaron y múltiples viviendas sufrieron daños severos tras el impacto de los intensos vientos registrados el martes.
La localidad, situada a unos 130 kilómetros de Dallas y con una población cercana a los 15 mil habitantes, enfrentó momentos de tensión cuando la tormenta golpeó con fuerza. Naves industriales fueron derribadas y techos de casas salieron desprendidos en distintas zonas, evidenciando la magnitud del fenómeno.
De acuerdo con autoridades municipales, al menos cinco personas resultaron lesionadas y tuvieron que ser trasladadas a hospitales. A pesar de la gravedad de los daños, el alcalde Regan Johnson destacó que no se registraron víctimas mortales, lo que calificó como un hecho sorprendente frente a la intensidad del evento.
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Especialistas del Servicio Meteorológico Nacional confirmaron que el tornado alcanzó vientos de al menos 193 kilómetros por hora. La meteoróloga Allison Prater indicó que un equipo técnico fue desplegado en la zona para evaluar con mayor precisión la fuerza del fenómeno y cuantificar los daños.
¿Cuál es el saldo del tornado en Mineral Wells?
El balance preliminar reporta cinco personas heridas, además de edificios reducidos a escombros y numerosas viviendas con afectaciones estructurales. Sin embargo, el dato más relevante es la ausencia de fallecidos, una circunstancia que autoridades consideran inusual ante la potencia del tornado.
Tormentas golpean otras regiones de Estados Unidos
El clima severo ha impactado también otras zonas del país. En días recientes, tormentas en distintas regiones han provocado nuevos tornados que dejaron dos personas sin vida en el norte de Texas, mientras que en Michigan un hombre murió tras la caída de un árbol durante fuertes vientos. Además, una granizada dañó instalaciones del Zoológico Dickerson Park, causando afectaciones en su infraestructura y la muerte de un ave. Autoridades advierten que el riesgo continúa en estados del sur como Luisiana, Misisipi y Alabama, donde podrían registrarse nuevos episodios de clima extremo en los próximos días.