?Miami.- La tormenta Tomas perdió hoy intensidad y fue degradada a
depresión tropical, aunque todavía supone una amenaza para Jamaica,
Haití, la República Dominicana y el sureste de Cuba, informó el Centro
Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
El CNH indicó en su boletín de las 12:00 hora local que Tomas
se había degradado a depresión tropical y se mostraba poco organizada en
su lento desplazamiento en dirección oeste-noroeste sobre el Caribe
central.
Tomas se hallaba a esa hora a 660 kilómetros al suroeste de
Puerto Príncipe, en Haití, y a 490 kilómetros al sur-sureste de Kingston
(Jamaica), en la latitud 13.7 grados norte y longitud 75.8 grados
oeste.
“Se pronostica que experimente un giro hacia el noroeste y norte-noreste en las próximas 48 horas”, agregó el CNH.
Se mantiene una vigilancia de huracán (paso del sistema en 48 horas) para Jamaica.
“Los residentes en Haití, República Dominicana y sureste de Cuba deben vigilar el avance de “Tomas, que podría representar una amenaza significativa para esas áreas a finales de la semana”, advirtió el CNH.
Tomas sembró muerte y destrucción a su paso por Santa Lucía,
San Vicente y las Granadinas, Santo Tomás y Martinica, en las Antillas
menores.
En Santa Lucía al menos 12 personas murieron, mientras que en San
Vicente y las Granadinas el daño causado por la tormenta es el “peor del
que se guarda memoria”, según el primer ministro de esta nación
caribeña, Ralph Gonsalves.
Los daños en Santa Lucía superan los cien millones de dólares y se teme
que se encuentren más muertos como consecuencia de la destrucción
causada por el ciclón.
En este año, durante la temporada de huracanes que se inicia el 1 junio y
finaliza el 30 de noviembre, se han formado 19 tormentas tropicales y
12 huracanes.
Cuatro de los huracanes alcanzaron la categoría cuatro en la escala de intensidad de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.
La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos
(NOAA, por su sigla en inglés) pronosticó la formación de 14 a 20
tormentas y de 8 a 12 huracanes, que pueden afectar a Estados Unidos, el
Caribe, Centroamérica y el Golfo de México.
Los meteorólogos anunciaron una temporada “muy activa”, porque entre
cuatro y seis de esos huracanes podrían ser de gran intensidad, con
vientos superiores a los 177 kilómetros por hora.