China. El sur de China está viviendo una gran crisis a causa del tifón Ragasa, uno de los más fuertes del año. La tormenta ha generado interrupciones masivas en la vida cotidiana, obligando a cerrar escuelas, comercios y suspendiendo vuelos. Además, miles de personas han sido evacuadas mientras el tifón se acerca rápidamente.
Con vientos de hasta 230 km/h, Ragasa ha golpeado Filipinas, dejando al menos tres muertos, más de 17 mil 500 desplazados y grandes daños por inundaciones y deslizamientos de tierra. Ahora, el tifón se desplaza hacia China a una velocidad de 22 km/h y se espera que toque tierra en la provincia de Guangdong entre Shenzhen y Xuwen este miércoles.
En Hong Kong, el Observatorio ha emitido alertas de fuertes vientos y está preparando la señal de tormenta No. 8, la tercera más grave. Las autoridades advierten sobre posibles inundaciones costeras, con el agua subiendo hasta dos metros en algunas áreas, y hasta cinco metros en las más vulnerables.
Te puede interesar leer: China rechaza una vez más la propuesta de México para elevar aranceles; la califica de “coerción”
Los residentes están tomando medidas preventivas, como colocar sacos de arena y barreras, y ya hay escasez de productos en algunos comercios.
En respuesta, las autoridades han suspendido clases en Hong Kong, Macao y varias ciudades cercanas, como Shenzhen y Foshan. Además, cientos de vuelos han sido cancelados. La situación también sigue siendo crítica en Filipinas, donde los equipos de rescate continúan trabajando para asistir a los afectados por la tormenta.
Este tifón ha dejado claro el impacto destructivo de las tormentas en la región, alterando vidas y poniendo a prueba los sistemas de respuesta de emergencia.