Perú. Un movimiento sísmico de magnitud 5.9 registrado este martes 19 de mayo provocó afectaciones en distintas zonas de Perú, principalmente en la región de Ica, donde autoridades reportaron al menos 27 personas lesionadas y daños visibles en infraestructura pública, viviendas y espacios históricos.
El temblor ocurrió a las 12:57 horas locales y tuvo su epicentro a 25 kilómetros al este-sureste de Pampa de Tate, con una profundidad de 62.7 kilómetros, según información del Servicio Geológico de Estados Unidos. La intensidad permitió que el fenómeno fuera percibido en amplias zonas del país, incluidas regiones andinas y parte del sur peruano.
Equipos de emergencia evalúan daños tras el movimiento telúrico
Autoridades peruanas desplegaron labores de inspección para determinar el alcance de las afectaciones. El ministro de Defensa, Amadeo Flores, informó que se mantiene seguimiento médico a las personas heridas mientras continúan las revisiones en inmuebles y espacios públicos.
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Entre los daños reportados destacan el colapso parcial de una estructura en el antiguo cementerio de Ica y afectaciones en el campanario de la catedral local, una construcción histórica levantada durante el siglo XIX con materiales tradicionales. También se identificaron grietas en instalaciones universitarias de la región.
El presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, confirmó que el sismo fue percibido más allá de la costa central, alcanzando áreas del interior del país y regiones como Arequipa.
¿Por qué Perú experimenta sismos con frecuencia?
La ubicación geográfica del territorio peruano lo sitúa dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona caracterizada por intensa actividad tectónica debido al contacto constante entre placas, lo que favorece la ocurrencia recurrente de movimientos sísmicos.
Antecedentes sísmicos mantienen vigilancia permanente en el país
Perú enfrenta cada año numerosos eventos telúricos de distinta intensidad. Uno de los antecedentes más severos ocurrió en 2007, cuando un terremoto de magnitud 7.9 impactó la región de Ica y dejó cerca de 600 personas fallecidas, hecho que reforzó la importancia de protocolos preventivos y monitoreo constante ante emergencias naturales.