Estados Unidos. El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó por una votación de cinco a cuatro la reanudación de redadas migratorias en California, atendiendo la petición del presidente Donald Trump. La decisión permitió operaciones que se justifican en criterios como raza, idioma o lugar de trabajo, lo que encendió alarmas por “perfilamiento racial”.
La jueza Sonia Sotomayor, en su voto disidente, advirtió que con este fallo el gobierno puede detener a cualquiera “que parezca latino, hable español o desempeñe empleos mal pagados”.
Las redadas habían quedado suspendidas desde el 11 de julio, cuando la jueza Maame E. Frimpong determinó que eran inconstitucionales. En ese periodo se registró un descenso en las detenciones, de dos mil 792 arrestos entre junio y principios de julio a menos de mil 400 en las semanas posteriores.
Te puede interesar leer: Trump endurece redadas y reta a ciudades santuario; inician operativos en Chicago y Boston
No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional informó que solo en Los Ángeles ya se superaron los cinco mil arrestos, cifra usada por la Casa Blanca para justificar la continuidad del operativo.
El gobernador Gavin Newsom calificó el fallo como una estrategia de “terror racial” y acusó a la Suprema Corte de actuar como “mariscal” de esa campaña. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, coincidió al señalar que el fallo abre la puerta a la discriminación abierta contra comunidades latinas. Organizaciones como ACLU y Human Rights Watch denunciaron que se normaliza el perfilamiento racial y se erosiona la confianza en las instituciones.