Bolivia. Bolivia vivió este domingo 19 de octubre una jornada electoral histórica que marcó el fin de una era política. Con el 54.57 % de los votos, el senador centrista Rodrigo Paz Pereira se impuso al exmandatario conservador Jorge “Tuto” Quiroga (45.43 %), según los resultados preliminares difundidos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) con el 97.68 % de las actas computadas.
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El triunfo de Paz, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), fue reconocido por el presidente en funciones del TSE, Óscar Hassenteufel, quien calificó la tendencia como “irreversible”. El proceso, destacó, se desarrolló con normalidad y alta participación, con una asistencia ciudadana estimada entre el 85 y el 89 % del padrón electoral.
La segunda vuelta electoral, celebrada este 19 de octubre, fue la primera en la historia democrática boliviana bajo el nuevo esquema constitucional vigente desde 2009. En la primera ronda, realizada el pasado 17 de agosto, ninguno de los aspirantes alcanzó el porcentaje requerido para una victoria directa, por lo que los bolivianos regresaron a las urnas para definir al nuevo mandatario y a su vicepresidente, Edman Lara, exoficial de policía.
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En contraste, Quiroga, quien gobernó el país entre 2001 y 2002, representó a la alianza Libre, acompañado del empresario tecnológico Juan Pablo Velasco. Ambos aceptaron su derrota de manera preliminar y reconocieron el orden del proceso, aunque solicitaron esperar el cómputo final para conocer los resultados oficiales.
El sistema de transmisión rápida de resultados (Sirepre) volvió a ser protagonista al ofrecer información en tiempo récord, tras haber mostrado eficacia en la primera ronda. Hassenteufel subrayó que la plataforma “ha cumplido eficazmente su función”, contribuyendo a la transparencia del proceso.
¿Qué representa este resultado para Bolivia?
La victoria de Rodrigo Paz simboliza un cambio de ciclo político: el fin de los 20 años de gobiernos encabezados por el Movimiento al Socialismo (MAS), la fuerza que dominó el panorama boliviano desde principios del siglo XXI. Paz, quien asumirá el cargo el 8 de noviembre, llega con la promesa de impulsar un gobierno de reconciliación y reformas económicas moderadas, en un país que busca estabilidad tras años de polarización y desgaste institucional.