Los seis candidatos presidenciales de Argentina se preparan para
enfrentar la jornada electoral del próximo domingo en la que más de 30
millones de ciudadanos están convocados a elegir al sucesor de Cristina
Fernández de Kirchner.
Este viernes comenzó a regir la veda electoral que impide a los
candidatos realizar actos públicos de campaña, así que la única
alternativa para convencer a los indecisos de último momento es la
propaganda que quedó pegada en las calles.
Los afiches más evidentes son los de Daniel Scioli, el candidato
oficialista que encabeza las encuestas con una intención de voto del 40
por ciento, ya que su rostro y sus promesas aparecen en calles, bardas,
avenidas, puestos de diarios y contenedores de basura desperdigados por
toda la ciudad.
La campaña gráfica del gobernante Frente para la Victoria apuesta a
presumir los logros alcanzados durante el gobierno de Néstor Kirchner y
su esposa y sucesora.
Por eso hay anuncios sobre los trenes que se compraron en los últimos
años, o llamados a cuidar la industria nacional, la educación pública,
la jubilación y la Asignación Universal por Hijo, uno de los principales
beneficios sociales alcanzados durante el kirchnerismo.
Los partidarios de Scioli también abrieron locales en los que
replican la promesa ?tierra, techo y trabajo?, prioridades sociales
tomadas de los discursos del Papa Francisco, quien asesoraba política y
espiritualmente al candidato cuando todavía era el cardenal Jorge Mario
Bergoglio.
Ciudad de México.- En otros carteles colocados en las paradas de autobuses, Scioli
reitera su lema ?con más fe y esperanza que nunca? acompañado por su
mujer Karina Rabolini, una bella y elegante empresaria del mundo de la
moda que, según las encuestas, incrementa la imagen positiva del
candidato.
Mauricio Macri, el candidato del opositor frente Cambiemos y
principal rival de Scioli, intensificó su campaña en el metro de Buenos
Aires, con fotos en las que aparece al lado de su candidata a la
vicepresidencia, Gabriela Michetti.
Además, apela a propuestas que amplían derechos adquiridos durante
los gobiernos kirchneristas, como programas sociales para niños y
jubilados, o a incrementar la calidad de la educación pública.
Sergio Massa, abanderado de Una Nueva Alternativa, optó por renovar
sus afiches con imágenes minimalistas en las que aparece vestido de
traje y corbata, como si estuviera a punto de sonreír.
Más discreta, y evidentemente con menos recursos, la candidata del
frente Progresistas, Margarita Stolbizer, apostó a palabras clave como
?democracia?, ?igualdad? y ?victoria? en sus carteles de propaganda.
Como elemento novedoso, su equipo instaló espejos para que los
ciudadanos se reflejen y en los que los convocan a no votar ?lo que te
dicen, vota lo que ves, vota por vos, Stolbizer, el voto ganado?.
El Frente de Izquierda, en tanto, aprovechó su último día de campaña
para repartir propaganda en favor de su candidato presidencial Nicolás
del Caño, pero sobre todo de los aspirantes a legisladores que sí tienen
más posibilidades de ganar un escaño en el Congreso.
La propaganda inexistente es la de Adolfo Rodríguez Saá, el candidato
de Compromiso Federal que ronda apenas el 1.0 por ciento de intención
de voto y que apenas si encabezó una discreta cena como acto de cierre
de su campaña.FG
Se preparan candidatos presidenciales en Argentina para elección
Este viernes comenzó a regir la veda electoral que impide a los candidatos realizar actos públicos de campaña, así que la única alternativa para convencer a los indecisos de último momento es la propaganda que quedó pegada en las calles.
Fuente: Internet