Washington.- Los devastadores daños de la tormenta Sandy
alteraron los planes de los estadounidenses para la noche de brujas que
tradicionalmente celebran el 31 de octubre. El gran desfile de
Halloween en Nueva York, que estaba previsto se realizara ayer en el
barrio de Greenwich Village y para el que se esperaba la asistencia de
una s 40 mil personas, fue cancelado por primera vez en casi 40 años de
historia.
La Casa Blanca canceló la fiesta para niños. El año pasado, el presidente Barack Obama y su esposa Michelle invitaron a unos dos mil niños de los alrededores de Washington y repartieron dulces entre ellos.
Aun así, en las áreas donde el huracán no tuvo efectos tan devastadores,
el empeño ciudadano por mantener una tradición tan arraigada ha hecho
que las tiendas de disfraces y complementos se vieran abarrotadas ayer
con compradores de última hora.
En Nueva York, pese a todo, muchas familias con niños querían ir de casa
en casa diciendo trick or treat (dulce o truco). En teoría no hay nada
en contra de que los neoyorquinos celebren a pesar de todo sus fiestas
de Halloween, dijo el martes el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg.
“La mayoría de las calles son seguras, pero tengan cuidado. Los
padres van a tener que decidir si es adecuado ir por algunos lugares más
críticos”.
Empate de máscaras
En Miami, una tienda de disfraces que predice desde hace más de tres
décadas quién ganará las elecciones en EU, en razón de cuántas máscaras
de cada candidato vende para la Noche de Brujas o Halloween, dijo que
esta vez no puede hacer un pronóstico para los comicios del martes
porque… hay empate entre las máscaras de Obama y las de Romney.
CHG