Chalchuapa, El Salvador.- La Dirección Nacional de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura de El Salvador reveló que el hallazgo de dos esculturas zoomorfas en una propiedad privada del oeste del país demuestra los vínculos estrechos de las culturas olmeca, nahua y maya en tiempos prehispánicos.Las figuras monolíticas que representan a dioses zoomorfos que podrían haber vigilado la entrada al inframundo, según la tradición del libro maya Popol Vuh, fueron encontradas en la base de una pirámide escalonada aún sin excavar, informó Shione Shibata, el director de Arqueología de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural.Shibata junto a Nobuyuki Ito, arqueólogo de la Universidad de Nagoya, supervisaron la excavación realizada en el proyecto de investigación arqueológica a través de un sondeo geofísico en una finca rural ubicada en sitio El Trapiche, municipio de Chalchuapa, 78 kilómetros al oeste de la capital.La exhibición fue montada en las instalaciones del museo del sitio arqueológico Casa Blanca, que alberga seis montículos piramidales cuya altura oscila entre los dos y once metros y que datan del periodo preclásico tardío.Noboyuki Ito explicó que junto al hallazgo de las esculturas de piedra basáltica también encontraron fragmentos de una estela de carácter señorial que data de hace 2.000 años.”Este es uno de los descubrimientos más importantes para la arqueología salvadoreña en la zona de Chalchuapa, en el departamento de Santa Ana”, dijo Ito ante un público curioso por la noticia.Carola de Perdomo, propietario de la finca donde encontraron las piezas, dijo a Xinhua que en los próximos acondicionarán “un museo para enaltecer la rica cultura maya y su legado que van descubriendo”.Mediante este hallazgo, los arqueólogos que trabajan en El Salvador han demostrado los vínculos prehispánicos entre las culturas olmeca, nahua y maya.Shibata, como director de Arqueología, manifestó a Xinhua que entre las características de estas culturas desarrolladas entre los años 800 a.C. y 300 d.C., “está la elaboración de esculturas de piedra tallada al igual que en otros sitios de México, Guatemala y Honduras”.La exploración en la propiedad rural empezó en marzo del año pasado cuando los especialistas detectaron diversas anomalías bajo tierra al utilizar equipo de radar subterráneo.Posteriormente, entre agosto y septiembre, los arqueólogos de la Secretaría de Cultura y la Universidad de Nagoya descubrieron las esculturas al pie de una pirámide escalonada.La ubicación de las piezas sumado a la forma que representan un jaguar o un murciélago acentúan el valor ceremonial de las mismas porque estas eran deidades prehispánicas.El arqueólogo Julio Alvarado recordó que el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, establece varios niveles previos al ingreso al inframundo, entre los que destaca la Casa del Jaguar y la Casa del Murciélago.Asimismo, Shibata coincide en que debido a los rasgos de jaguar y murciélago las esculturas podrían haber sido ocupadas en un ritual religioso, pues fueron encontradas al pie de la pirámide de 22 metros de alto.Casa Blanca es un sitio rico en secretos bajo la tierra. La zona de Chalchuapa y otras comunidades de la región oeste de El Salvador, según los arqueólogos, fueron escenario de constantes migraciones en tiempos prehispánicos.Por ejemplo, entre 1977 y 1978, el estadounidense William Fowler encontró 33 esqueletos que podría ser evidencia de que en El Salvador hubo sacrificios humanos.Las dos cabezas continuarán siendo analizadas por los especialistas para determinar qué tipo de animal fue representado por nuestros ancestros, pero seguirán a la vista de los amantes de la arqueología prehispánica que acudieron este fin de semana a Casa Blanca a conocer de la noticia.YRM
Revela hallazgo prehispánico estrecha relación culturas olmeca, nahua y maya
Las figuras monolíticas fueron encontradas en la base de una pirámide escalonada aún sin excavar
Fuente: Internet