Copenhague.- La cúpula del Partido Laborista noruego y cientos de
miembros de sus “juventudes” recordaron este domingo en la isla de
Utøya, al oeste de Oslo, a las víctimas de la matanza cometida hace un año por
el ultraderechista Anders Behring Breivik.
La música y las palabras se mezclaron con las sonrisas, los
aplausos y las lágrimas para rendir homenaje a las 69 personas asesinadas
entonces por Breivik, que poco antes había matado a otras ocho al hacer
explotar una bomba en el complejo gubernamental de Oslo.
A los actos en Utøya, escenario habitual del campamento
anual de verano de las Juventudes Laboristas (AUF), asistieron el primer
ministro, el laborista Jens Stoltenberg; y su compañera de partido Gro Harlem
Brundtland, que ocupó el cargo en tres ocasiones entre 1981 y 1996.
Brundtland, la primera y única mujer en ser jefa de gobierno
en Noruega, era el objetivo principal hace un año de Breivik, que pretendía
degollarla y grabar la ejecución, pero llegó a Utøya horas después de que ésta
hubiera abandonado la isla.
Líderes y aspirantes a políticos se sentaron sobre la hierba
de la “colina” de Utøya -la cantera donde se han forjado muchos
futuros ministros y primeros ministros laboristas-, para presenciar desde allí
el acto que se celebró en su modesto escenario de madera.
Tras un tenso minuto de silencio, en el que surgieron las
primeras lágrimas, la emoción aumentó su intensidad con la subida al escenario
de Renate Tårnes, que interpretó dos piezas musicales.
Tårnes vio morir a su novio hace un año en Utøya y salvó su
vida escondiéndose en el aseo de la cafetería, desde donde aterrada llamó a la
Policía, una grabación que fue reproducida en el juicio contra Breivik ante la
indiferencia de éste.
Ese viernes 22 de julio, “en el que nunca dejó de
llover”, “nos cambió la vida a todos, también a las AUF” ,
resaltó en su discurso el líder de esta organización, Eskil Pedersen, en un
acto retransmitido en directo por la televisión pública NRK.
Los miembros de las AUF tuvieron que seguir “un camino
que nadie antes había recorrido” y lo hicieron de una forma que a Pedersen
le ha hecho sentirse “orgulloso” de todos sus compañeros.
“Sois la respuesta más clara al terrorismo, ilustráis
la derrota del terrorista. Seguimos adelante con el compromiso de los que hemos
perdido y apoyamos valores como la diversidad y la igualdad. Creemos sin dudar
en una sociedad donde nos respetamos independientemente del origen, el color y
las creencias” , afirmó.
Similar mensaje de defensa de la sociedad abierta y la
democracia envió el primer ministro, el laborista Jens Stoltenberg, quien
extendió sus elogios a toda la juventud noruega, a la “generación del 22
de julio”, “nuestra esperanza”, que ha respondido a la violencia
involucrándose más aún en la política.
Stoltenberg apeló no obstante a “no cerrar los
ojos” ante el extremismo y responder al odio con argumentos y con datos,
demostrando “que la democracia es más fuerte que la peor amenaza”.
Al igual que esta mañana en el acto en el complejo
gubernamental, Stoltenberg animó a apoyar a quienes sufren las consecuencias de
los atentados y a honrar a los muertos “alegrándonos por la vida”.
En nombre de la representación extranjera -que incluyó entre
otros al líder socialdemócrata sueco, Stefan Löfven-, pronunció un discurso la
primera ministra danesa, la también socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt,
quien repartió elogios a la sociedad noruega, a Stoltenberg y a las AUF por su
reacción.
El músico sueco Mikael Wiehe tocó luego dos temas, alertando
del avance del extremismo ultraderechista en Europa y alabando a quienes
“alzan la voz” , entre quienes nombró a los “indignados
españoles” y a “los que se manifiestan contra los bancos en
España”.
En un ambiente ya más relajado, donde las palmas y los gritos de alegría
dominaron sobre las lágrimas, y los presentes entrelazaron sus manos, se
interpretó el himno de las AUF, cerrando el acto central en Utøya, la isla que
deberá vivir con una doble herencia: “A la sombra de la belleza descansará
el monstruo”, en palabras de Stoltenberg.