Madrid.- El
presidente del gobierno español Mariano Rajoy tiene previsto ofrecer el
viernes una rueda de prensa para hacer el balance de su primer año de
gestión, marcado por la grave crisis económica y el desafío
independentista catalán.
Rajoy comparecerá en solitario tras la reunión del Consejo de Ministros
para dar un discurso y someterse a las preguntas de los medios de
comunicación. La costumbre de ofrecer una rueda de prensa a final de año
para repasar la actividad del gobierno la inauguró el ex presidente
socialista José Luis Rodríguez Zapatero hace ocho años, señaló AP.
El gobierno del Partido Popular subió los impuestos directos e
indirectos, eliminó la paga extraordinaria de Navidad a los
funcionarios, revalorizó a la baja las pensiones y pasó la tijera a
partidas públicas tan sensibles como la educación y la sanidad para
cumplir los criterios de reducción del déficit público pactados con sus
socios de la Unión Europea.
Al mismo tiempo, España tuvo que pedir un préstamo de hasta 125.000
millones de dólares a Bruselas para sanear su problemático sector
bancario.
Todavía no está claro si la crisis de deuda que afecta a Europa y
particularmente a España obligará a Rajoy a solicitar un rescate total
de sus finanzas similar al de Grecia, Irlanda y Portugal. Las tensiones
en los mercados de deuda golpearon al país ibérico con fuerza a mitad de
año, pero en los últimos meses la hemorragia se ha contenido.
Madrid insiste en que no tiene previsto pedir esa ayuda, pero que si es bueno para España lo hará.
Pero además de la crisis, Rajoy lidia con un nuevo frente en la región
de Cataluña, cuyo gobierno anunció recientemente su intención de
convocar un referéndum para separarse del resto de España en el 2014.
En el último trimestre del año, Cataluña ha vivido una situación muy
convulsa que ha afectado al resto del país. Tras una masiva
manifestación pro independentista el pasado 11 de septiembre y cuando
restaban todavía dos años para finalizar la legislatura, el presidente
de la región, Artur Mas, convocó a elecciones anticipadas el 25 de
noviembre para encabezar lo que llamó un gran proceso de “transición
nacional” y pidió le dieran una mayoría excepcional de votos.
Sin embargo, las urnas lo dejaron muy lejos de esa mayoría y, aunque
ganó los comicios con 50 escaños, perdió 12 representantes con respecto a
2010.
A pesar del mal resultado y el avance de las fuerzas que defienden el
actual status quo de Cataluña como parte de España, Mas selló un pacto
de gobierno con una fuerza independentista para llevar adelante la
consulta en 2014.
El gobierno dijo que vetará el referéndum, que el ordenamiento jurídico español considera ilegal.
El problema catalán también tiene un fuerte trasfondo económico: es la
región más rica del país, pero también la más endeudada. En mitad del
desafío soberanista, España está sosteniendo económicamente a Cataluña
con una línea de crédito de casi 7.000 millones de dólares, que de
momento ha evitado su quiebra. NE