Estados Unidos. La Universidad de Pensilvania (UPenn) prohibirá la participación de atletas transgénero en competencias femeninas, luego de llegar a un acuerdo con el Departamento de Educación de Estados Unidos, que la investigaba por permitir competir a Lia Thomas, nadadora trans que rompió récords en 2021-2022.
La investigación, iniciada en febrero por la administración de Donald Trump, concluyó en abril con la acusación de que UPenn violó derechos civiles al permitir que “un hombre compitiera en programas atléticos femeninos y usara espacios exclusivos para mujeres”. El Gobierno había congelado 175 millones de dólares en subvenciones, presionando a la universidad bajo el marco del Título IX, ley que prohíbe la discriminación por sexo en programas educativos con fondos federales.
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En su resolución, UPenn afirmó que se alinea con la interpretación vigente del Título IX y con las políticas actuales de la NCAA, adoptando la definición binaria de sexo establecida en las órdenes ejecutivas de Trump. La universidad también se comprometió a devolver los títulos a mujeres que, según el Departamento, los perdieron frente a competidoras trans.
Como parte del acuerdo, UPenn ofreció disculpas públicas a quienes “sufrieron ansiedad o desventajas competitivas” por las políticas que permitieron competir a Thomas. Además, su web ahora incluye una nota aclaratoria en los registros de la liga universitaria, donde Thomas figuraba con marcas en las pruebas de estilo libre de 100, 200 y 500 metros.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, calificó la decisión como “una victoria para mujeres y niñas”. Excompañeras de equipo también respaldaron la medida, que marca un giro en la política universitaria sobre inclusión deportiva.