Estados Unidos.- Una mujer de Maryland, murió luego de contraer COVID-19 mientras trabajaba en el Departamento de Salud del condado de Prince George, pese a que ella misma había solicitado en dos ocasiones realizar home office y se le fue negado aunque era una persona vulnerable.
Chantee Mack de 44 años, trabajaba en el programa de enfermedades transmitidas sexualmente de dicha entidad, y una de sus funciones era informar a la gente sobre los resultados de exámenes para detectar infecciones como el VIH y la sífilis.
Mack era vulnerable debido a su obesidad y planteó su caso, pero aunque contaba con el respaldo de sus jefes inmediatos sus solicitudes fueron rechazadas y ella siguió trabajando desde la oficina.
Mack fue diagnosticada con COVID-19 a comienzos de abril y estuvo conectada a un respirador durante cuatro semanas, después, el 11 de mayo, murió.