Madrid.- El presidente del opositor Consejo Nacional Sirio (CNS), Abdul Baset Seida, pidió hoy aquí a la comunidad internacional “una intervención militar para proteger a los civiles sirios” y se establezcan zonas de protección.
El dirigente, acompañado de una delegación de opositores al régimen del presidente sirio Bashar al-Assad, visitó esta capital donde este lunes se reunieron con el ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo.
En rueda de prensa conjunta en la sede de la Casa Árabe en Madrid,
indicó que se debe “proveer de todos los medios al pueblo sirio para
defenderse de la artillería de los vehículos blindados y los aviones”.
Expuso que en este momento el conflicto deja ya tres millones de
desplazados, 30 mil muertos, 100 mil detenidos y decenas de miles de
heridos y desaparecidos, por lo que la comunidad internacional también
debe actuar para asegurar ayuda humanitaria.
Seida pidió que se actúe “desde fuera del Consejo de Seguridad (de Naciones Unidas), como se hizo en Kosovo” para asegurar esos fines, ya que “la situación exige una rápida intervención de la comunidad internacional”.
Por su parte, García-Margallo pidió a los opositores que haya “un
interlocutor único y legítimo que sea la voz del pueblo sirio”, algo en
lo que hay interés por parte de la Unión Europea (UE) y la comunidad
internacional.
Precisó que en torno al reconocimiento al CNS por parte de España, debe darse de manera conjunta con los demás socios de la UE.
Indicó que en caso de conformarse un gobierno provisional en Siria, los
principios de España para proceder a ese reconocimiento es que sea
“inclusivo, representativo y de respeto a los derechos y libertades
básicas, de las minorías religiosas, étnicas y de las mujeres”.
García-Margallo ofreció más apoyo de España para reforzar la asistencia
humanitaria en el país, a la vez que ofreció al CNS la experiencia
política española en la transición democrática.
Reiteró la posición de España ya mencionada otras veces, de que se
necesita el cambio de régimen porque “al-Assad no puede estar ni un
minuto más”, pero aclaró que una caída del régimen no debe significar
vacío de poder ni permitir “acciones yihadistas” a partir de ello.
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