Ciudad del Vaticano.-
El Papa Benedicto XVI celebró hoy la misa ante unas 500 mil personas en la explanada del City Center Waterfront de Beirut, donde reiteró su llamado a la paz y la reconciliación para el Medio Oriente.
En el acto central del tercer y último día de su visita apostólica a El Líbano,
el pontífice consideró como una urgencia que todos sirvan a las causas
de la justicia y de la paz, en un mundo donde la violencia no cesa.
El obispo de Roma llegó hasta la plaza, ubicada en la
costa de Beirut, a bordo del papamóvil en el cual recorrió el lugar
saludando a las miles de personas que desde las primeras horas de este
domingo se congregaron para saludarlo.
Según el sacerdote jesuita Shamir Khalil Shamir, la multitud presente
convirtió a la misa en la más grande concentración de personas en una
celebración en Líbano.
Poco después de las 10:00 horas libanesas (07:00 GMT) , Joseph Ratzinger
comenzó la celebración acompañado por unos 300 obispos y autoridades
políticas encabezadas por el presidente de la República, Michel Sleiman.
“Dios bendiga a Líbano, bendiga a todos los pueblos de esta amada región
y conceda a ellos el don de la paz. El Papa reza a Dios para que
otorgue, al Medio Oriente, servidores de la paz y de la reconciliación”,
señaló en francés.
Durante el sermón insistió que los cristianos deben dar, en colaboración
con todas las personas de buena voluntad, un testimonio esencial a
favor de la convivencia pacífica y con dignidad.
“Colocarse en seguimiento de Jesús significa tomar la propia cruz para
acompañarlo en su camino, un camino incómodo que no es aquel del poder o
de la gloria terrena, sino aquel que conduce necesariamente a renunciar
a sí mismos” , explicó.
Precisó que esa actitud debe surgir de la seguridad que este camino de
los cristianos conduce a la resurrección, a la vida verdadera y
definitiva con Dios.
Además, el Papa Benedicto XVI llamó a todos a obrar por la paz Cada uno al propio nivel y allí donde se encuentren.
“Este espíritu debe animar a todos los bautizados, los unos con los
otros, especialmente con un empeño efectivo junto a los más pobres, a
los marginados, a cuantos sufren, para que sea preservada la inalienable
dignidad de cada persona” , ponderó.
En la celebración eucarística el líder católico entregó a un grupo de
obispos representantes de diversas comunidades de la región el documento
“Ecclesia in Medio Oriente” (Iglesia en Medio Oriente) , una “hoja de
ruta” para el futuro de los cristianos.
Se trata de un texto firmado por el Papa y producto de una cumbre
(Sínodo) en la cual participaron unos 400 obispos del mundo, que tuvo
lugar en El Vaticano en octubre de 2010 y durante la cual se analizaron
las principales problemáticas del Medio Oriente.
La entrega de esta exhortación apostólica post-sinodal fue el principal
motivo del viaje a El Líbano y por ello su entrega simbólica tuvo lugar
en el acto principal de los tres días del viaje.
CHG